lunes, 31 de julio de 2017

La ciencia cubana y el desarrollo

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31 Julio, 2017 

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En la recientemente ocurrida primera sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, uno de los temas relevantes fue el relacionado con la “actividad de ciencia, tecnología e innovación. Por las propias características de Cuba, por su relativamente poca dotación de recursos naturales –aun cuando los pocos que tenemos no son bien utilizados–, por disponer de una fuerza laboral con alto nivel de instrucción y porque las tendencias de nuestra evolución demográfica demuestran plenamente que nuestra población envejece. Por todas esas razones, el papel de la ciencia, la tecnología y la innovación es decisivo.

Movido por este tema, enumero algunas propuestas para aprovechar más eficientemente los recursos humanos en pos del desarrollo cubano.

Sin buenas escuelas y buenos profesores a todos los niveles, no podremos tener buena ciencia ni buena tecnología ni ser buenos en la innovación. La escuela es lo básico, desde la primaria –y especialmente en esos tres primeros grados– hasta las universidades. Es de lo primero que debemos recuperar. Si hoy tenemos aún una buena planta de científicos es porque gracias a la política educacional de la Revolución Cubana tuvimos buenas escuelas y muy buenos maestros.

Garantizado ese primer peldaño, entonces corresponde obviamente darle más recursos a la actividad de ciencia, tecnología e innovación. Los datos no nos dejan mentir. El volumen de recursos que Cuba destina hoy a esa actividad (como por ciento del PIB) es mucho menor que hace unos años, y mucho menos que lo que el Estado le dedica a mantener un sector para nada eficiente y menos aún estratégico como los “llamados” del comercio y gastronomía estatal (tanto en CUP como CUC). Una parte de esos recursos podría dedicarse a la ciencia, la tecnología y la innovación.

Esta situación de poca asignación de recursos a la ciencia y la tecnología es, en cierta medida, incongruente con lo que demuestran las tendencias internacionales, pues a mayor calificación de la fuerza de trabajo se requieren mayores recursos en I + D + i. Es cierto que hay restricciones, pero también hay un tema de asignación o de asignación no eficaz de los recursos. Nuevamente pongo el ejemplo de los dineros puestos en ese sector del comercio y la gastronomía, los cuales pudieran tener mejor destino. En este caso es un problema de mala asignación. Es decir, se dedican recursos generados por el pueblo a sostener actividades de baja productividad y escaso impacto en la innovación al igual que en el desarrollo futuro de Cuba. Si a esto sumamos que generalmente la gestión de esos recursos incorrectamente asignados es en una buena medida ineficiente, entonces tenemos la peor de todas las combinaciones posibles.

Miremos las exportaciones. Tampoco nuestra estructura de exportaciones de bienes se corresponde con la calificación de nuestra fuerza de trabajo y la cantidad de científicos por habitantes que hay en Cuba. El grueso de nuestras exportaciones de bienes se concentra en bienes de baja y media baja complejidad tecnológica; como azúcar, puros, rones, sinter de níquel, derivados blancos del petróleo. Con excepción de los derivados del petróleo, el resto han sido productos que hemos exportados durante los últimos 200 años y en el caso del níquel desde los años 40 del siglo pasado. Son nuevos productos con un peso significativo en las exportaciones solo los de las empresas del polo biotecnológico. Esta situación cambia si incorporamos los servicios, en este caso por el aporte de los servicios médicos, pero todavía no se ha logrado que esa exportación genere encadenamientos suficientes hacia el resto de la economía nacional.

La Biotecnología sería la excepción en este caso, recibe recursos humanos altamente calificados y genera productos de alto valor agregado. Pero en otros sectores como la industria y la agricultura no hay correspondencia. Es probable que Cuba tenga más ingenieros y científicos agropecuarios por hectárea de tierra en producción que ningún otro país de América Latina, pero nuestros rendimientos y niveles de producción, salvo alguna rara excepción (la papa) distan de los rendimientos de esos países.

Existe también un problema de asignación eficaz de la fuerza de trabajo calificada. Hay investigaciones desarrolladas en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana que demuestran que la asignación de profesionales universitarios a determinados sectores no está en correspondencia con las potencialidades exportadores de estos. Es decir, sectores con potencialidades exportadoras reciben menos personas con alta calificación que otros que apenas exportan. Es necesario rectificar esto y asignar recursos laborales calificados a los sectores y empresas que más aportan a la exportación.

La industria de la caña de azúcar puede ser otro ejemplo. Hoy tenemos niveles de producción y rendimientos de inicios de siglo XX, pero tenemos una dotación de capital humano como pocos países en el mundo a pesar del desangramiento que ocurrió a partir de 2004.

Lo tercero es una política industrial que incentive la producción de nuevos productos y premie la innovación y la calificación adecuadamente, y agrego, una política industrial inclusiva, que no margine por formas de propiedad. La política industrial cubana debe ser pensada y pensar en Cuba y su economía como un todo. El mejor ejemplo que tengo hoy a la mano esta en los ingenieros en software y los diseñadores, pero hay muchos más. Incluso en el campo de las energías renovables existen personas interesadas en desarrollar proyectos cooperativos y todavía sus propuestas duermen el sueño de los (in)justos.

Lo cuarto es lograr que desde todos los territorios se generen y promuevan iniciativas a escala local para aprovechar mejor la fuerza de trabajo calificada que existe. Creo que deben existir políticas territoriales que complementen a las políticas nacionales.

Este es un asunto que tiene expresiones diversas y soluciones específicas también a escala de cada localidad. Tener un ingeniero en minas en un territorio con riqueza minera, que ejerce como profesor de marxismo en una escuela de Medicina, no parece ser la solución optima. Reitero que no conozco de estrategias territoriales para lograr un uso más efectivo de esa fuerza de trabajo que disponen hoy. Quizás existan, pero yo no tengo conocimiento de ellas. Nos pasamos horas debatiendo el tema de los servicios, o el del pan o el de la papa, es entendible, son temas cotidianos que golpean duramente al pueblo, es lo inmediato. Pero pocas veces leo en la prensa nacional sobre debates en los territorios sobre la utilización eficaz de la fuerza de trabajo calificado de la cual disponen.

Pero para lograr esas políticas los gobiernos locales deben tener mayores posibilidades de hacer y practicar iniciativas propias.

Obviamente todo esto pasa por una política salarial adecuada, que premie la calificación y sobre todo los resultados asociados a la calificación, y ahí hay aún mucho por hacer. Pero no puede ser que los ingenieros que producen bienes de primera generación tecnológica y generan más de 100 millones en exportaciones, ganen entre 10 y 20 veces menos que sus pares en países de niveles de PIB parecidos a los de Cuba, o mucho menos que el chofer de un carro botero.

Esta política salarial vigente, que aún no se ha logrado cambiar, es contraria a la visión de país que se ha asumido, pero advierto que lograr cambios radicales en ella puede producir tensiones fiscales muy fuertes debido a la distorsión cambiaria. De todas formas, lo peor es seguir demorando las soluciones o hacerlas depender de un crecimiento de la productividad que puede seguir demorando un tiempo considerable.

También creo que se debe modificar radicalmente la concepción de planificación de la fuerza de trabajo. Tal cual se hace, corresponde a otro momento de la realidad económica de nuestro país sobrepasado hace años. De hecho, pienso que una de las tareas del presente que no deben demorarse mucho es hacer una profunda revisión de los mecanismos de planificación y asignación de recién graduados, así como de las plazas en las carreras universitarias.

En una economía tan sujeta a cambios de corto plazo en un mundo tan dinámico sumergido en una cuarta revolución tecnológica, resulta muy difícil pensar que los mecanismos que actualmente se utilizan para planificar la formación de fuerza de trabajo calificado puedan ser realmente efectivos. No propongo dejar de hacer un ejercicio estratégico al respecto cada año, todo lo contrario, ocurre que el que hacemos hoy aparentemente no es el que hace falta.

Ocurre en el sector de la educación, donde también tenemos muchos profesores ejerciendo en cargos burocráticos, como cuadros, especialistas en recursos humanos, etcétera. Sin embargo, se necesita de profesores a casi todos los niveles educacionales.

¿Es viable la supresión de “la libreta” de abastecimiento en Cuba?: el punto de partida

Por Pedro Monreal . El Estado como tal.



La eliminación de la libreta de abastecimiento parece haber sido un tema discutido durante un reciente evento dedicado a la economía cubana. No se trata de un tema nuevo. Vale recordar que la posible supresión de “la libreta” fue el asunto que provocó la mayor cantidad de intervenciones de los participantes en el debate de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, en 2010 y 2011. Ver “Raúl Castro: Libreta de abastecimiento no se quitará de golpe”, Juventud Rebelde, 16 de abril de 2011, http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-04-16/raul-castro-libreta-de-abastecimiento-no-se-quitara-de-golpe/)
La información detallada sobre lo debatido en la edición 27 de la Reunión Anual de la Asociación de Estudios de la Economía Cubana (Association for the Study of the Cuban Economy, ASCE), efectuada en Miami entre el 27 y el 29 de julio, todavía no está disponible, pero la prensa ha reportado las opiniones expresadas por varios especialistas. Ver “Economistas aseguran que libreta cubana de abastecimiento ‘es un fósil’”, 29 de julio de 2017 http://cuba.eurodermspa.info/latest-news/economistas-aseguran-que-libreta-cubana-de-abastecimiento-es-un-fosil/
Los criterios se resumieron en tres puntos: “la libreta” es un mecanismo “obsoleto”, es un subsidio resultante de la existencia de salarios estatales inadecuados, y no será suprimida en el corto plazo, principalmente porque sería una acción impopular.
La discusión no se limita al plano económico ni se restringe a los foros académicos. Es un problema político relevante. Fue un tema abordado en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (abril de 2011), donde se caracterizó como “una de las principales medidas que se aplicarán con el objetivo de erradicar las profundas distorsiones existentes en el funcionamiento de la economía y la sociedad en su conjunto”, aclarándose que una medida de ese tipo no puede hacerse de golpe, sin crearse previamente una serie de condiciones. Ver “Raúl Castro: Libreta de abastecimiento no se quitará de golpe”, Juventud Rebelde, 16 de abril de 2011, http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2011-04-16/raul-castro-libreta-de-abastecimiento-no-se-quitara-de-golpe/
Seis años después, “la libreta” sigue vigente, ofreciendo una canasta familiar normada que beneficia a la totalidad de los hogares cubanos mediante el aseguramiento de un conjunto de alimentos básicos a precios altamente subsidiados. A pesar de sus conocidas insuficiencias, “la libreta” continúa siendo un mecanismo crucial para la vida de millones de cubanos y funciona como un factor de estabilidad social y política del país, lo que a su vez le confiere una función positiva en la seguridad nacional.
Sin embargo, dos preguntas son pertinentes:
¿Representa “la libreta” de acceso universal el mecanismo más efectivo para la utilización de los casi 4 mil millones de pesos que el presupuesto nacional destina anualmente al subsidio de los precios de la canasta de alimentos normados?
¿Pudiera mejorarse la alimentación de las familias necesitadas con la misma cantidad de recursos que hoy se destinan a ese subsidio?
Abordar el tema desde una perspectiva económica estrecha pudiera convertir cualquier propuesta de “solución” en una caja de Pandora, con potenciales consecuencias imprevistas y desastrosas. Esto es algo que parece ser ampliamente reconocido. El problema entonces radica en poder avanzar hacia los detalles de propuestas que, abarcando múltiples dimensiones, permitiesen avanzar hacia una posible solución.
No obstante, antes de llegar a esa fase de la discusión es imprescindible tratar de identificar, con la mayor precisión posible, cuál es el punto de partida. A riesgo de omitir involuntariamente algunos aspectos, las principales circunstancias que deberían tomarse en cuenta para comenzar a pensar en una posible transformación pudieran ser las siguientes: los hogares cubanos, la nutrición, y el presupuesto nacional.
Los hogares cubanos
En Cuba existen 3,853,236 hogares que constituyen la unidad alrededor de la cual se estructura el subsidio de precios que reciben los ciudadanos mediante “la libreta”. No existe una coincidencia exacta entre esta cifra de hogares que proviene de un ejercicio censal y la cantidad de “núcleos” que cuentan con una “libreta”, que provienen de un proceso administrativo, pero se asume que la diferencia no es significativa.
Como no se dispone de información precisa acerca de los “núcleos”, se adopta entonces aquí la cifra de hogares. Ver ONEI, “Proyección de Hogares según edad del jefe y tamaño del hogar.  Cuba y provincias, 2015- 2030 (ejercicio  experimental)” http://www.one.cu/publicaciones/cepde/proyeccion_hogares_cubanos_2015_2030/0_PROYECCION_HOGARES_PUBLICACION.pdf
Esos hogares reflejan familias cubanas que han experimentado cambios y que los continuarán teniendo. Entre ellos:
  • El aumento relativo de la llamada “jefatura femenina” en los hogares, con un salto desde el 22,8% registrado en 1981 hasta el 44,9% de 2012.
  • Apenas en uno de cada tres hogares hay un niño/a menor de 15 años.
  • En cuatro de cada diez hogares vive un adulto mayor.
  • El 17,7% de los hogares tiene un jefe mayor de 70 años de edad. Esa proporción crecerá a un 25,5% para 2030, y los hogares a cargo de personas entre 15 y 54 años disminuirán.
  • Los hogares son relativamente poco numerosos. El 88,1% de los hogares cubanos tienen entre uno y cuatro miembros.
  • Para 2030 aumentarán los hogares de uno y de dos miembros, y se reducirán los otros.
Ver “¿Cuánto ha cambiado la familia cubana?”, Juventud Rebelde, 19 de febrero de 2017, http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2017-02-19/cuanto-ha-cambiado-la-familia-cubana/
La nutrición
El objetivo directo de la “libreta” es contribuir a asegurar un nivel adecuado de nutrición a la población. La “libreta” no garantiza completamente ese nivel nutricional, el cual requiere efectuar gastos adicionales por parte de las familias y de otros mecanismos del estado (por ejemplo, subsidios adicionales para la alimentación de determinados grupos sociales), pero “la libreta” impide que exista un problema de desnutrición crónica en el país, tal y como ha sido reconocido reiteradamente por organismos como la FAO y la UNICEF.
Los datos más recientes de la FAO ubican la cifra media calórica de Cuba entre las más elevadas de América Latina, próxima a los niveles de naciones como Brasil, Argentina, y México, y con una tendencia creciente. Ver FAO http://www.fao.org/​fileadmin/​templates/​ess/​documents/​food_security_statistics/​FoodConsumptionNutrients_es.xls
A diferencia del énfasis en el dato calórico de los análisis utilizados hasta los años noventa, los análisis alimentarios contemporáneos tienen más en cuenta el equilibrio nutricional. Como se conoce, el cierre de comedores obreros y la disminución de los alimentos básicos subsidiados de “la libreta” han reducido la participación del Estado en la cobertura de la ingestión calórica de la población y esto ha afectado a los hogares de bajos ingresos que dependen en mayor medida de los subsidios de precios proporcionados por el Estado. Esta situación se refleja en desigualdades nutricionales.
Sin embargo, existen estudios que –sin ser concluyentes pues se basan en un número pequeño de observaciones- presentan resultados interesantes que deberían ser profundizados mediante análisis suplementarios, y que serían cruciales para poder informar adecuadamente la toma de decisiones en un tema como la posible modificación del sistema de “la libreta”. En ese sentido, los resultados más llamativos son:
  • A pesar de que se observaron discrepancias notables entre la cifra promedio de ingestión calórica (3 533 kcal en 2014-2016) y las cifras de familias de bajos ingresos (inferiores a 1500 kcal), sin embargo, en lo relativo a las proporciones de los macronutrientes, la composición alimentaria de las familias estudiadas es variada y está bien equilibrada. Esas proporciones se ubican dentro de los parámetros aceptables de macronutrientes recomendados internacionalmente (entre un 10-30 % de proteínas, un 45-65 % de glúcidos y entre un 20-35 % de lípidos).
  • Se observó que una familia estudiada, con un poder de compra alimentario menor que otra, tenía un consumo energético mayor, y que, a pesar de existir una menor variabilidad de platos cocinados, no se registró un gran desequilibrio en las proporciones de macronutrientes.
  • Se observó “un aporte de glúcidos elevado, un aporte de lípidos más débil y un aporte proteínico en el nivel inferior de lo aceptable. Entre los glúcidos figura el azúcar, producto muy consumido en una isla productora, y los hidratos de carbono, que dan una mayor sensación de saciedad. Aunque estas cifras de equilibrio son importantes, hay que anotar que dejan una parte de incertidumbre en un equilibrio nutricional real como los que presentamos, ya que pueden diferir en una situación de fuerte déficit calórico, como es el caso de las familias estudiadas”.
Un dato interesante, relacionado con el punto anterior (cambios en la familia) es que la necesidad nutricional de hogares crecientemente expuestos al envejecimiento demográfico tiende a ser diferente al tipo de nutrición que necesita el hogar promedio para el cual fue originalmente diseñada “la libreta”.
Ver Margalida Mulet Pascual, “Alimentación y análisis nutricional en La Habana bajo el prisma de la etnocontabilidad : el caso comparativo de las familias Vázquez y López”, Cahiers des Amériques latines, No. 84, 2017 : Cuba : les temporalités et tensions du changement. https://cal.revues.org/4547#entries
 El presupuesto nacional
El plan del presupuesto nacional para 2017 incluye gastos en subsidios por 3 mil 740 millones de pesos para cubrir la diferencia del precio minorista de los productos de la canasta de alimentos normados. Esto equivale a un promedio de 970,6 pesos anuales por hogar. Ver, “Servicios sociales concentran mayor parte del Presupuesto del Estado”, Cubadebate, 17 de febrero de 2017 http://mesaredonda.cubadebate.cu/mesa-redonda/2017/02/17/servicios-sociales-concentran-mayor-parte-del-presupuesto-del-estado/
Está fuera de discusión el hecho de que no todos los hogares cubanos pueden ser catalogados como hogares con familias “necesitadas” (ese es el término formal que se utiliza para caracterizar a las familias que reciben otro tipo de subsidios en Cuba). Es decir, que la posible supresión de “la libreta” para los hogares que no clasificasen como familias “necesitadas” pudiera tener tres efectos posibles:
  • Reducción de los recursos totales del presupuesto que se dedican al subsidio, con posible destino a otros gastos o para reducir el déficit, a la vez que se pudiera mantener el actual nivel promedio de subsidio de 970,6 pesos anuales para los hogares con familias “necesitadas”.
  • Multiplicar el efecto social del gasto del subsidio, manteniendo su nivel total en el gasto presupuestario y aumentando la asignación para el subsidio de cada familia “necesitada”. Por ejemplo, si en vez de subsidiar a los más de los 3 millones 853 mil hogares actuales, se pasara a subsidiar 3 millones de hogares, el subsidio para cada hogar pudiera incrementarse en 28,5%. Si se subsidiasen 2,5 millones de hogares, el subsidio para cada hogar se incrementaría en 54%, y si se subsidiasen 2 millones de hogares, el subsidio para cada hogar aumentaría en un 92,6%. Permitiría colocar los recursos escasos con los que cuenta el país en los puntos donde verdaderamente se necesitan y donde el gasto estatal tendría un efecto social más positivo, incluyendo la atenuación de las desigualdades sociales por la vía de una redistribución presupuestaria más sagaz.
  • Combinación de una reducción del gasto total en subsidios con un incremento del subsidio para cada hogar con familia “necesitada”.
Obviamente, la posibilidad de lo anterior depende de la factibilidad de poder establecer un criterio de elegibilidad bien fundamentado que permita reducir el número de hogares que se beneficiarían de “la libreta”, sin que ello cause un malestar social extendido.
Sobre este punto volveremos en los próximos días.

Por qué los recortes de impuestos para los ricos no resuelven nada

Joseph E. Stiglitz, recipient of the Nobel Memorial Prize in Economic Sciences in 2001 and the John Bates Clark Medal in 1979, is University Professor at Columbia University, Co-Chair of the High-Level Expert Group on the Measurement of Economic Performance and Social Progress at the OECD, and Chief Economist of the Roosevelt Institute. A former senior vice president and chief economist of the World Bank and chair of the US president’s Council of Economic Advisers under Bill Clinton, in 2000 he founded the Initiative for Policy Dialogue, a think tank on international development based at Columbia University. His most recent book is The Euro: How a Common Currency Threatens the Future of Europe.

NUEVA YORK – Si bien los plutócratas de derecha de Estados Unidos pueden estar en desacuerdo sobre la forma como clasificar los principales problemas del país – por ejemplo, la desigualdad, el crecimiento lento, la baja productividad, la adicción a los opioides, las escuelas pobres y el deterioro de la infraestructura – la solución que ellos ofrecen siempre es la misma: bajar los impuestos y desregular, para “incentivar” a los inversores y “liberar” la economía. El presidente Donald Trump confía en este paquete para hacer que EE.UU. sea grandioso otra vez.

Eso no ocurrirá, porque ese paquete nunca logró los antedichos cometidos. Cuando el presidente Ronald Reagan intentó aplicarlo en los años ochenta, él aseveró que los ingresos fiscales aumentarían. En cambio, el crecimiento se desaceleró, los ingresos tributarios disminuyeron y los trabajadores sufrieron. Los grandes ganadores en términos relativos fueron las corporaciones y los ricos, quienes se beneficiaron de tasas de impuestos drásticamente reducidas.

A Trump aún le queda pendiente la tarea de promover una propuesta específica de impuestos. Pero, a diferencia de lo que ocurre con el abordaje de su administración con respecto a la legislación de salud, la falta de transparencia en el caso de los impuestos no le será de ayuda. Si bien muchas de las 32 millones de personas que se proyecta perderán su seguro de saludbajo la actual propuesta, todavía no saben lo que se viene, eso no es cierto en el caso de las empresas que se verán perjudicadas por la reforma tributaria de Trump.

En este punto se encuentra el dilema de Trump. Su reforma tributaria debe ser neutral respecto a los ingresos. Ese es un imperativo político: sería muy inconsciente que mientras las corporaciones estén sentadas cómodamente sobre colchones de millones de millones de dólares en efectivo, los estadounidenses promedio sufran – y sería aún más inconsciente si se disminuyen los impuestos para el sector financiero, que es el sector que condujo a la crisis del año 2008 y nunca pagó por el daño económico que causó. Además, los procedimientos del Senado dictan que para aprobar la reforma fiscal por mayoría simple, en lugar de hacerlo mediante una mayoría calificada de tres quintos, se necesita derrotar las prácticas dilatorias a las que casi con certeza recurrirá la oposición demócrata; consecuentemente, es necesario que la reforma tenga un efecto neutro sobre el presupuesto durante diez años.

Este requisito significa que los ingresos fiscales medios de las empresas deben seguir siendo los mismos, lo que implica que habrá ganadores y perdedores: algunos pagarán menos que ahora y otros pagarán más. Uno podría escaparse de este esquema en el caso del impuesto sobre la renta personal, porque incluso si los perdedores se dan cuenta de ello, dichos perdedores no están lo suficientemente organizados. Por el contrario, incluso las pequeñas empresas en Estados Unidos cabildean en el Congreso.

La mayoría de los economistas estaría de acuerdo en que la actual estructura tributaria de Estados Unidos es ineficiente e injusta. Algunas empresas pagan una tasa mucho más alta que otras. Quizás las empresas innovadoras que crean empleos deberían ser recompensadas, en parte, mediante un recorte de impuestos. Sin embargo, el único discurso o argumento para obtener exenciones fiscales parece ser la efectividad de las exhortaciones que presentan los grupos de cabildeo.

Uno de los problemas más importantes se refiere a la tributación de los ingresos obtenidos en el extranjero por las empresas estadounidenses. Los demócratas creen que, debido a que las corporaciones estadounidenses dondequiera que operen se benefician del imperio de la ley y el poder de Estados Unidos con el objetivo de cerciorarse que no sean maltratadas (a menudo bajo las garantías de un tratado), deben pagar por estas y otras ventajas. Pero, no existe un sentido de equidad y reciprocidad, y mucho menos de lealtad nacional, que esté profundamente arraigado en muchas corporaciones estadounidenses, mismas que responden amenazando con trasladar sus sedes al extranjero.

Los republicanos, en parte por lo delicada que es esta amenaza, abogan por un sistema fiscal territorial, como el que se utiliza en la mayoría de los países: los impuestos deben imponerse a la actividad económica sólo en el país donde se produce. La preocupación es que, después de imponer una tasa única sobre las ganancias no gravadas que las empresas estadounidenses mantienen en el extranjero, la introducción de un sistema territorial podría generar una pérdida fiscal.

Para compensar esto, Paul Ryan, el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, propuso agregar un impuesto sobre las importaciones netas (importaciones menos exportaciones). Debido a que las importaciones netas conducen a la destrucción de puestos de trabajo, se las debe disuadir. Paralelamente, mientras las importaciones netas de Estados Unidos sean tan altas como hasta ahora, el impuesto generaría enormes ingresos.

Pero ahí está el problema: el dinero debe venir del bolsillo de alguien. Los precios de importación subirán. Los consumidores de ropa barata de China estarán en peor situación. Para el equipo de Trump, esto es un daño colateral, el precio inevitable que se debe pagar para dar plutócratas estadounidenses más dinero. Sin embargo, minoristas como Walmart, no sólo sus clientes, también forman parte del daño colateral. Walmart lo sabe y no dejará que eso pase.

Otras reformas tributarias corporativas podrían tener sentido; pero, las mismas también implican ganadores y perdedores. Y, mientras los perdedores sean numerosos y estén lo suficientemente organizados, es probable que tengan el poder de detener la reforma.

Un presidente políticamente astuto que entendiera profundamente la economía y la política de la reforma tributaria de las corporaciones podría posiblemente empujar a que el Congreso apruebe un paquete de reformas que tuviera sentido. Trump no es ese líder. Si se llega a aprobar alguna reforma de impuestos corporativos, será una mezcolanza negociada detrás de puertas cerradas. Lo más probable es un recorte simbólico de impuestos a lo largo de todos los tipos de impuestos: los perdedores serán las generaciones futuras, por la presión del cabildeo de los magnates avaros de hoy en día, los más codiciosos entre ellos incluyen a los que consiguieron sus fortunas mediante actividades ruines, como los juegos de azar.

Lo inmundo es que todo esto se recubrirá con la capa de dulce que es la vetusta afirmación sobre que las tasas de impuestos más bajas irán a estimular el crecimiento. Simplemente no hay base teórica o empírica que respalde esto, especialmente en países como Estados Unidos, donde la mayoría de las inversiones (al margen) se financian con deuda y los intereses son deducibles de los impuestos. El retorno marginal y el costo marginal se reducen proporcionalmente, dejando prácticamente la inversión sin alteraciones. De hecho, una mirada más cercana, teniendo en cuenta la depreciación acelerada y los efectos sobre la distribución del riesgo, muestra que la reducción de la tasa impositiva probablemente reduzcala inversión.

Los países pequeños son la única excepción, porque pueden perseguir políticas de atraer a quienes trabajan en países vecinos, dichas políticas se dirigen a la caza furtiva de corporaciones establecidas en países vecinos atrayéndolas a su país. Pero el crecimiento global permanece prácticamente inalterado – los efectos distributivos, en los hechos, impiden un poco dicho crecimiento – ya que uno gana a costa de que otro pierde. (Y, esto supone que el otro no responda y estimule una competencia para ver quien cae al fondo).

En un país con tantos problemas – en especial el problema que plantea la desigualdad – los recortes de impuestos para las corporaciones ricas no resolverán ninguno de dichos problemas. Esta es una lección para todos los países que contemplan las exenciones fiscales para las corporaciones – incluso para aquellos países que no tienen la mala suerte de estar liderados por un plutócrata inexperto y cobarde.

Traducción del inglés por Rocío L. Barrientos. Project Syndicate

Cuba: 723 844 salidas al extranjero en 2016

Hoy la ciudadanía cubana no migra de manera masiva: viaja de manera creciente

René Tamayo 

Personas que viven en Cuba realizaron 723 844 salidas a otros países durante el año 2016. Unas viajaron por primera vez; otras, ya están acostumbradas... Unas realizaron una sola salida; otras, varias.

La información sobre los viajes al extranjero (salidas) está disponible en el capítulo Turismo del Anuario Estadístico de Cuba del pasado año, cuyas sesiones de publicación comenzaron a concretarse por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información semanas atrás (en www.onei.cu).

En definición metodológica de la Onei, «Viaje al extranjero (Salidas)», refiere el «número de salidas al extranjero, el desplazamiento que toda persona efectúa de su país de residencia habitual hacia otro país, por cualquier motivo que no sea el de ejercer una actividad remunerada en el país visitado».

No lo podemos afirmar con rotundidad (no encontramos muchas publicaciones al respecto y otros avisos están muy dispersos), pero según nuestra búsqueda de datos sobre el comportamiento de los viajes al extranjero de quienes han residido aquí de 1901 a la fecha, el 2016 podría ser el primer año en la historia de la República en que se consuman tantas salidas per cápita según la población residente por año (ver Tabla-1).

A nivel regional, tomando como base Centroamérica y el Caribe, observamos que el número de salidas al extranjero de la ciudadanía cubana cada vez se parece más al comportamiento de este indicador en el resto de los países vecinos. Sirva de comparación República Dominicana, un país económicamente e idiosincráticamente muy parecido a nosotros, aunque sea más pequeño en territorio y población (ver Tabla-2).

En comparación con 2013, cuando entraron en vigor las modificaciones a la Ley Migratoria (14 de enero de aquel año), el número de salidas al extranjero por parte de personas residentes en el archipiélago se duplicó en 2016.

Como sugerimos al inicio, el número de viajes realizados no es idéntico al número de personas naturales que lo hacen, pues un mismo ciudadano o ciudadana lo puede repetir una o varias veces. Sin embargo, informaba el ingeniero Ernesto Soberón Guzmán, director de Asuntos Consulares del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), en ocasión del programa televisivo Mesa Redonda del 15 de junio pasado, que entre 2013 y 2016 más de 670 000 ciudadanos cubanos viajaron al exterior, y el 78 por ciento lo hizo por primera vez. (a)

Menos emigración, más viajes

Hablar sobre salidas al extranjero lleva a una pregunta ineludible, ¿cuántos se «quedaron»?... Y tenemos que asumirla.

Según informaba Soberón Guzmán, de los más de 670 000 ciudadanos cubanos que viajaron al exterior entre 2013 y 2016, «solo un nueve por ciento emigró, o sea, no regresó al país dentro del período de los 24 meses» fijados en las modificaciones a la Ley Migratoria entradas en vigor el 14 de enero de 2013.

El Director de Asuntos Consulares del Minrex también se aproximaba a la respuesta de la pregunta que nos hacemos, de otra manera, al afirmar que hoy «los ciudadanos cubanos no migran de manera masiva sino que viajan de manera creciente».

Desde 2004, y en «términos estrictamente demográficos, Cuba ha venido atravesando» por lo que «se conoce como crecimiento nulo o población estabilizada, lo que quiere decir que las variaciones entre un año y otro en el total de habitantes resultan muy reducidas», afirman desde años atrás los expertos del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (Cepde), institución adscripta a la Onei, en la publicación Estudios y datos de la población cubana. Cuba y sus territorios (www.onei.cu).

En esta situación es determinante la baja natalidad, las defunciones (que cada vez son más altas debido al incremento en la esperanza de vida al nacer —el segmento poblacional mayor de 80 años de edad, que es el que más fallece, crece continuamente), la baja inmigración y la alta emigración (ver infografía: Cuando las suman restan).

Aunque los adversarios la utilicen en sus campañas propagandísticas para denigrar políticamente a la Revolución, la emigración cubana, ocurra de forma regular, ordenada y segura (estadísticas que no están incluidas en el concepto Viaje al extranjero-Salida que estamos utilizando aquí) o se produzca por vía irregular, es —según consenso— mayoritariamente económica (inmensamente mayoritaria). Ha sido aupada y beneficiada por la Ley de Ajuste Cubano de EE. UU. contra la Isla y especialmente por la política de pies secos-pies mojados, anulada el pasado 12 de enero por el entonces presidente Barack Obama.

El estatus privilegiado y políticamente (mal) intencionado que se le ha dado a la migración cubana ha sido, a la vez, sustentado por el bloqueo económico, comercial y financiero, que ya dura casi 60 años y ha impedido con creces el desarrollo económico de Cuba y la satisfacción de las necesidades materiales de la población, siempre en crecimiento.

Mucho se habla de insuficiencias, ineficiencias y errores de política económica y en el hacer cotidiano en el ámbito de la producción y los servicios; y las hay, y no son pocas, todo lo contrario; sin embargo, a fuerza de ser objetivos —para no hablar de justos—, la principal causa de las vastas limitaciones materiales de la población cubana está en el bloqueo.
Estadísticas son estadísticas

En la opinión de este redactor, la emigración cubana, con sus olas y crisis, que han afectado incluso a terceras naciones, ha representando históricamente la campaña subversiva y propagandística más efectiva del enemigo en nuestra contra.

Las estadísticas migratorias han sido, al mismo tiempo, perjudicadas por las medidas defensivas a que se vio obligada históricamente la Revolución para enfrentar la subversión por parte de los poderes hegemónicos mundiales y para evitar o minimizar el desangramiento deliberado de nuestros trabajadores y el robo de talentos en las esferas económica, científica, social, cultural, deportiva...

Un ejemplo de lo anterior era la declaración de emigrantes definitivos a los nativos que salían al extranjero y permanecían allí por más de 11 meses sin presentar justificación avalada ante las autoridades cubanas a cargo, a pesar de que en su fuero interno estas personas no querían perder sus deberes y derechos con la nación que «los parió y crió», casi siempre con entrega, esmero y sacrificio.

Las modificaciones a la Ley migratoria que entraron en vigor el 14 de enero de 2013 y que fueron una respuesta al nuevo contexto histórico y a la cada vez más estrecha relación entre la nación y su emigración, variaron las circunstancias. Ahora usted puede estar dos años en el extranjero y mantiene todos sus deberes y derechos en la República. Aunque para algunos especialistas o corrientes de opinión el plazo debería ser mayor, o no existir, los beneficios de esta medida se vieron pronto.

En la publicación Estudios y datos de la población cubana. Cuba y sus territorios, de 2014, los expertos del Cepde daban cuenta del nuevo panorama migratorio, que comprendía, además, la flexibilización de los trámites y requisitos para los residentes permanentes en el exterior que deseaban regresar a la Isla como «reasentados», una tendencia que aumenta por día.

«Pareciera —escribían los especialistas— que se ratifica un cambio en la dinámica demográfica del país. En el 2014 se repite la tendencia del año anterior y nuevamente se registra un crecimiento poblacional imprevisto. La explicación viene dada por el cambio en la legislación respecto a las entradas y salidas legales al país implementadas en enero de ese año, que en síntesis contemplan menos limitaciones para las personas que quieran inmigrar para residir permanentemente en Cuba y sobre todo la flexibilización de realizar viajes al exterior sin ningún tipo de permiso oficial y sin necesidad de retornar en un término de dos años».

Hacia la normalidad migratoria

Al contrario de 2013-2014, cuando el crecimiento poblacional mostró términos relativamente altos para lo que iba de siglo y el saldo migratorio externo (inmigrantes menos emigrantes) concluyó en números positivos por primera vez desde el año 2000 (fueron más «los que vinieron» a vivir aquí que «los que se fueron» a residir permanentemente en otro país), en 2015 y 2016 la situación retornó a la «regla» verificada desde 2004: una dinámica demográfica —al decir del Cepde— «con crecimientos cercanos a cero y con tendencia al decrecimiento» poblacional.

En criterio de muchos observadores —opinión que comparto—, el incremento de la emigración en el último bienio (o el retorno al saldo migratorio de signo negativo que había sido invertido en 2013-2014) fue una consecuencia del restablecimiento de las relaciones entre Washington y La Habana.

El inicio del proceso de normalización de los vínculos bilaterales hizo temer a quienes tenían la intención o disposición a emigrar (y al mismo tiempo no perder sus deberes y derechos en la Isla, utilizando el atajo de regresar antes de los 24 meses, y luego volver a su nación anfitriona), que se le pusiera fin a la «política de pies secos-pies mojados».

Adoptada por el presidente Bill Clinton en 1995, la medida ejecutiva fijaba que los migrantes ilegales interceptados en el mar serían devueltos a Cuba, y que los que llegaran a suelo estadounidense, fuera la vía que fuese, serían aceptados. Como se «sospechaba», «pies secos-pies mojados» fue anulada por el presidente Barack Obama el 12 de enero de 2017.

Aunque permanece la Ley de Ajuste, la cual solo puede ser revocada por el Congreso estadounidense, el fin de esta política de EE. UU. hacia Cuba hace prever —siempre según el juicio de este periodista— que nuestra emigración tienda a la normalidad; o sea, disminuya.

Decir que nuestra emigración se parecerá a los países vecinos (Centroamérica y el Caribe, que son nuestra comparación natural, lógica, veraz), es incorrecto. Para nuestros coterráneos regionales, emigrar hacia Estados Unidos —aunque les sea casi imposible regularizar su estancia allí— constituye una cuestión de sobrevivencia personal y familiar.

Los motivos de nuestros vecinos no son los nuestros. La emigración es un proceso normal, natural, más en el contexto de una civilización humana globalizada, y hacerlo en Cuba constituye una decisión personal o familiar, no la única opción.

No puede negarse, sin embargo, que «realizar el viaje» y tener éxito en otro país (algo que es frecuente para las personas nacidas y criadas en la Isla —muy saludables e instruidas, además) incrementa bastante la capacidad económica y confort material de quien lo hace y también el de su familia en el terruño, a través de las remesas en dinero y especies que reciben y hasta por algún que otro «negocito» particular que inicien de conjunto aquí.

A pesar de las muchas garantías que tienen los cubanos, las circunstancias económicas son también un acicate para que un sector de la población decida emigrar. Sin embargo (y al que le parezca teque, que le parezca: lo asumo, pero la verdad es la verdad), la principal causa de nuestras vastas limitaciones materiales es el bloqueo. Lo demás son «daños colaterales», los que, por supuesto, restringen y golpean bastante, por lo que también deberíamos evitarlos a toda costa.

Notas: (a) De ida y de regreso: Miradas a la migración en Cuba, por Oscar Figueredo Reinaldo, Aynel Martínez Hernández y Cinthya García Casañas, en www.cubadebate.cu, 15 de junio de 2017.


Cuando las sumas restan

Comportamiento descendente en el crecimiento de la población cubana debido a la disminución de la natalidad, al incremento de la mortalidad como consecuencia del envejecimiento poblacional, al bajo saldo de la inmigración y al aumento de la emigración. El pico de crecimiento entre 2013 y 2014 respondió a un saldo positivo migratorio, cuando vinieron «a quedarse» más personas que las «que se fueron». Los gráficos fueron extraídos de la publicación Anuario Demográfico de Cuba 2016 (en www.onei.cu).



Términos demográficos (Onei):

Tasa bruta de natalidad: Representa la frecuencia con que ocurren los nacimientos en una población. Se calcula dividiendo el número de nacimientos ocurridos en un área para un período de tiempo determinado, por lo general un año, entre la población media de esa misma área.

Tasa bruta de mortalidad: Mide la frecuencia relativa de las muertes de una población dada en un intervalo de tiempo específico, generalmente un año civil. Se calcula dividiendo el número de muertes ocurridas en dicho período entre la población media.

Crecimiento natural: Es la diferencia algebraica entre el número de nacimientos y defunciones que se producen en una población durante un período determinado. Si los nacimientos superan a las defunciones, este crecimiento es positivo, y si ocurre lo contrario es negativo.

Tasa de saldo migratorio: Es la relación por cociente entre la diferencia del número de inmigrantes y emigrantes de un área de migración dada, con respecto a su población media, durante un intervalo de migración.

Crecimiento de la población: Es el incremento algebraico (positivo o negativo) del número de personas que la integran, en un período determinado. Este crecimiento es consecuencia de las entradas (nacimientos e inmigraciones) y de las salidas (defunciones y emigraciones) que tienen lugar en la población.

domingo, 30 de julio de 2017

INTERVENCIÓN DE HUMBERTO PÉREZ GONZALEZ EN LA CLAUSURA DEL EVENTO CIENTÍFICO DE LA FACULTAD DE ECONOMÍA. DICIEMBRE 1977.

Por Humberto Herrera Carlés
El trabajo que a continuación se presenta tiene 40 años, es un discurso medular para la historia económica de la revolución en la Facultad de Economía del compañero Humberto Pérez, en aquel entonces Presidente de la JUCEPLAN, hoy Ministerio de Economía.
Este importante documento histórico (1977) precede en el tiempo a la entrevista que hemos publicado de 1979 en tres partes ( links I, II y III )  de la periodista Marta  Harnecker  al compañero Humberto Pérez. Ambos son consecuencia lógica del I Congreso del PCC en 1975, a no dudarlo el primero y desde mi punto de vista el mejor de todos, es el Congreso del PCC fundacional del estado socialista cubano, sus resoluciones y acuerdos determinaron la organización política- económica de la sociedad en lo fundamental hasta nuestros días.
Este material es primera vez que se publica en digital, solo existía en impreso. En este proceso en el cual conté con la ayuda del autor de las palabras, en toda la logística para hacerme llegar las fotos de cada página del original y con la revisión final y visto bueno. Todo un privilegio para mí, el cual disfruté con cada página (31) que digitalizaba.  
De su lectura puede percibirse, la formulación de lo que se llama hoy modelo económico, que fue un acto de creación de los economistas cubanos de entonces un aporte a la historia económica de nuestro proceso y de paso se nos presenta como reivindicación histórica frente a tergiversaciones, confusiones y estigmas injustos que se han extendidos  sobre esa época.
Quisiera destacar aspectos que se nos presentan como relevantes que se derivan de la lectura de dicha intervención (1977), los cuales al decir del autor: “con el aval inmediato e indudable de la máxima dirección del país y con la autoridad que ello nos daba, no solo facilitábamos la total libertad de la academia (científicos e investigadores) para que expresara sus criterios aunque fuesen contrarios al criterio oficial y aun cuando este ya estuviese plasmado en leyes y resoluciones; sino que es mas no solo lo facilitábamos sino que los pedíamos”. ¿En qué momento estos principios se detuvieron? ¿Cuánto nos afectó al desarrollo de nuestras ciencias sociales? ¿Cuánto más hubiera avanzado nuestra economía? ¿Cuán sustentable fuera hoy en día nuestro modelo y no solo una aspiración plasmada en los recién aprobados documentos del PCC?. En los cuales, aparte del pueblo, participó la Academia activamente después de muchos años, como debe ser y como debe seguir haciéndose en el futuro.
El Sistema de Dirección y Planificación de la Economía en su adecuación y aplicación tuvo que pasar por la prueba de 1980, la crisis migratoria del Mariel un acontecimiento político de importantes repercusiones que afectó al país entre Abril y Octubre del propio año incluyendo el “ Proceso de profundización de la conciencia revolucionaria “, amén de otros factores que hicieron de ese año el único con un decrecimiento -2.1 % en el PIB a precios constantes en diez años entre 1976 y 1985; es más considerando ese resultado en esa década la economía cubana creció a un ritmo promedio anual del 6.5 %.
Las enseñanzas de los errores de la zafra de 1970 (paradójicamente el volumen de producción más alto de producción de azúcar en toda la Historia como país), la entrada oficial de Cuba en el CAME en 1972, el XIII Congreso de la CTC en 1973, el I Congreso del PCC en 1975, el referéndum y aprobación de la Constitución Socialista en 1976 fueron también procesos que por su repercusión, ayudaron al buen funcionamiento de la economía en ese periodo.
El discurso tiene la virtud de conocer de primera mano cómo se iba diseñando y construyendo, si caben los términos siempre de, la nueva economía socialista cubana, que como todo acto de creación requiere, ajuste, validación, maduración y consolidación. Recordando esa etapa Humberto Pérez diría recientemente: “Lo que intentábamos aplicar como sistema de dirección y planificación de la economía (el modelo económico aprobado en el I Congreso) no era en lo más mínimo un calco indiscriminado de lo que se practicaba en la URSS y demás países socialistas sino que intentábamos la mayor adecuación posible a nuestras condiciones concretas y buscando respuestas diferentes a las que se habían dado en los países socialistas europeos y para ello pedíamos el concurso y la participación activa de la academia”.
Igualmente tenía la disyuntiva de publicar la transcripción realizada del original así no más o aprovechar el subrayado, lo resaltado en negritas y rojos así como las modificaciones del tamaño de la letra que hizo el autor del discurso en su revisión de la versión digital. Es evidente lo que había que hacer.
He escrito estas breves palabras incompletas con el objetivo de motivar la relectura de un documento histórico para la Historia Económica de Cuba para que los “Julio Le Reverend” presentes y futuros lo tengan también presente.
Humberto Herrera Carles 30/07/2017.
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INTERVENCIÓN DE HUMBERTO PÉREZ GONZALEZ EN LA CLAUSURA DEL EVENTO CIENTÍFICO DE LA FACULTAD DE ECONOMIA. DICIEMBRE 1977.
Compañeros de la presidencia, compañeros participantes en este evento científico.
Para nosotros ha representado una sincera satisfacción el que se nos haya solicitado participar en este evento y a la vez ha representado un motivo de interés profesional y un motivo a partir de las responsabilidades que tenemos en el gobierno de nuestro país en lo relativo a las actividades eco nómicas.
Por esa razón, no obstante lo escaso del tiempo en estos días en que estamos enfrascados en nuestro organismo en el momento culminante de la elaboración de la propuesta de cifras directivas para el plan del próximo año 1978 y, a pesar de que debido a ello no íbamos a disponer de tiempo suficiente, como hubiese sido nuestro deseo, para poder  leer por lo menos algunas de las ponencias que aquí se han discutido, pa­ra poder incluso participar en algunas de esas discusiones, y de no disponer de tiempo para preparar una intervención como hubiésemos querido, decidimos aceptar esta invitación para tener la oportunidad, no de hacer un discurso ante ustedes, porque no es un discurso lo que pretendemos hacer, sino de conversar y discutir con ustedes la mejor manera de vincular esfuerzos como éste en la investigación científica en el terreno de la economía, a las necesidades de la construcción del socialismo en nuestro país; de vincular los esfuerzos de todos ustedes, de muchos compañeros : profesores, estudiantes y economistas en general del país, a las exigencias de la instrumentación práctica de los acuerdos del Primer Congreso del Partido relativos al Sistema de Dirección de la Economía y relativos a la política económica a desarrollar.
Nosotros, como decíamos, no tuvimos tiempo de leer las ponencias que aquí se discutieron, más de sesenta. Leímos no obstante el resumen que­ de las mismas se preparó en un folletico breve. Recibimos una impresión de esa lectura, y confrontábamos esa impresión unos momentos antes de entrar a esta Sala con algunos compañeros. Y en esa confrontación en lo fundamental se ratificaban las impresiones que nosotros recibimos al ­leer los resúmenes de las ponencias que ustedes han discutido.
 No obstante la utilidad que todas estas ponencias tienen para la formación de los compañeros que han trabajado en ellas; la ayuda que deben re­presentar para todos los compañeros que las han discutido y la ayuda que han de representar posteriormente en la docencia porque los materiales que se han preparado, por su carácter, nos causa la impresión de que es­tán dirigidos fundamentalmente a ser un auxilio en la docencia a la vez nos llamaba la atención el que muchos de los temas abordados no están ­vinculados directamente a la práctica concreta de nuestro país.
Y ustedes nos van a disculpar que comencemos hablando con toda franqueza de lo que consideramos insuficiencia, de las ponencias presentadas, porque a partir de ello es que vamos a expresar nuestros criterios de cómo debemos trabajar en el futuro para mejorar el trabajo de ustedes, para aprovechar las capacidades intelectuales de ustedes, los conocimientos de ustedes y las experiencias de ustedes en beneficio práctico de la economía del país de manera inmediata : en aquellos alumnos que se preparan antes de que salgan al trabajo práctico y en los profesores, aprovechar sus conocimientos y su experiencia no sólo a los fines de la docencia, sino a los fines de las transformaciones económicas del país.
Por ejemplo, de los 15 ó 16 temas que se discutieron en la Comisión 1, veíamos que sólo unos cinco, o sea, una tercera parte, cinco o seis, se referían a problemas de la construcción del socialismo.
En las otras comisiones hay una mayor cantidad de temas vinculados a la construcción del socialismo. Ahora, aún en estos temas vinculados a la construcción del socialismo se observa un abordamiento de los problemas más bien en el terreno abstracto, teórico, conceptual, no en el terreno más concreto y más directo de su manifestación. Y en aquellos casos en que se to can problemas concretos, y los hay, y sin dejar de ser importantes los asuntos concretos que se han tocado, no son sin embargo las cuestiones más importantes que enfrenta el país.
Esto pone de manifiesto, a nuestro entender, la necesidad de que se establezca una mayor vinculación entre ustedes y nosotros. Cuando decimos nosotros nos referimos a los organismos económicos del país, nos referimos también a las dependencias del aparato del Partido que tienen que ver con la economía. Cuando nos referimos a ustedes, pensamos en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana y en todas las Facultades de Economía del resto de las Universidades del país y pensamos en todos los compañeros, alumnos y graduados que trabajan en organismos, que desarrollan labores de investigación y de estudios económicos.
Hay temas muy interesantes tratados y que tienen una gran importancia, aún dentro de éstos a que hacíamos mención de la Comisión No. 1. Hay unos tres temas sobre precios. Y hay uno que nos llamaba la atención y es el que aborda los problemas relativos a la formación de precios entre los países del CAME. Ese es un tema debatido no sólo entre ustedes en estas sesiones, sino que es debatido en los países del CAME a nivel teórico y a nivel práctico y que tiene una extraordinaria importancia para las relaciones económicas entre los países socialistas miembros del CAME, una extraordinaria importancia para nuestro país, está vinculado a las posibilidades de planificación económica real a nivel de toda la economía del CAME, de verdadera integración económica entre estos países y al desarrollo de la economía de los países del CAME como una economía
Así, observamos toda otra serie de ponencias que abordan problemas de interés en la Comisión 2, igualmente en la Comisión 3, en la Comisión 4. Pero notábamos esa falta de vinculación de este esfuerzo que ustedes han hecho y que están haciendo, a lo que sin embargo son las necesidades prácticas que tiene la economía del país y que otros compañeros, economistas y no economistas, que ocupan responsabilidades en los organismos administrativos del país y en los aparatos del Partido están enfrentando.
Y no parece lógico que los escasos cuadros que tenemos preparados en nuestro país en el terreno de la economía, hagan esfuerzos dispersos y no los hagan de manera concentrada y dirigida sobre iguales objetivos y tratando de lograr similares propósitos.
Nosotros nos encontramos enfrascados en instrumentar la aplicación del Sistema de Dirección de la Economía. Es una tarea compleja, no es una tarea fácil como todos ustedes saben, porque a pesar de la experiencia de otros países socialistas que está a nuestro alcance, esa experiencia, también como es conocido, no puede en ningún caso ser trasplantada a las condiciones concretas de otro país de manera esquemática. Pero mucho menos a las condiciones de nuestro país en el que durante varios años se crearon condiciones no precisamente favorables a la aplicación de un sistema de dirección de cálculo económico, sino condiciones desfavorables para su aplicación. Y ahora se trata de superar esas condiciones desfavorables y de ver cómo instrumentamos la aplicación del sistema de cálculo económico sobre esas bases que tenemos.
En esa dirección es necesario dirigir esfuerzos, y nos vamos a referir posteriormente a toda una serie de temas y de problemas en los cuales sería útil y necesario el concurso de todos ustedes. Igualmente es necesario el concurso de ustedes en la solución de problemas relativos al desarrollo económico del país, vinculados a la elaboración de nuestros planes, de nuestro próximo plan quinquenal, de la estrategia de desarrollo del país, a la búsqueda de soluciones a las dificultades que confronta nuestro país y que no todas dependen del bloqueo como ustedes conocen, a la búsqueda de soluciones en aras de lograr la mayor eficiencia posible en el uso de nuestros recursos.
Velamos en uno de los trabajos que el objetivo era precisamente buscar la máxima producción de azúcar con el menor consumo de combustible. Ese es un buen esfuerzo. Y en esa dirección son múltiples los esfuerzos que se pueden realizar y múltiples los temas que hay que abordar.
Los esfuerzos de ustedes es necesario programarlos de manera coordinada con el programa de trabajo que tenemos los organismos del país, para tratar de que las investigaciones que ustedes hagan, los estudios que ustedes hagan le den respuesta, en la medida de lo posible y a tiempo, a las exigencias que se nos plantean de instrumentar una cuestión o de darle res puesta a un problema.
Realmente, aunque los comentaristas también nos resultan útiles, es decir siempre resulta útil, aún después de haberse hecho una cosa, el comentario o el análisis crítico de la misma, no es tan útil a posteriori porque ello obliga a la modificación y a la rectificación, y siempre que se haya hecho algo mal es necesario hacerlo. Mucho más útil es que esa opinión valedera la tengamos antes de tomar la decisión y nos ayude a tomar una decisión mejor.
Por eso no sólo basta que ustedes conozcan sobre qué temas hay que investigar y sobre qué temas hay que estudiar sino, además, para qué momento el país necesita que sobre ese tema se tenga una conclusión, en qué momento el país necesita que ese problema tenga una respuesta.
Es necesario, por lo tanto, en nuestra opinión, hacer un programa de trabajo, un plan de trabajo de ustedes junto con nosotros para orientar y canalizar estos esfuerzos investigativos. Y este evento tiene de importante precisamente que ha iniciado algo de lo que ha carecido en general nuestro país: que es el de encuentros de este tipo en que los distintos compañeros de una esfera determinada, en este caso la económica, tengan la oportunidad de intercambiar criterios, de discutir problemas y de llegar a conclusiones. Tiene de útil que ha comenzado a darle respuesta ya a algunos de los problemas a los que yo hago referencia. Por este camino hay que seguir. Pero tratando de que el peso específico de los problemas concretos a los que se enfrenta nuestro país en la construcción del socialismo sea mucho mayor.
Con ello creo que estaríamos cumpliendo algo que está en la tesis sobre política científica nacional aprobada por el Primer Congreso de nuestro Partido, a la cual hizo referencia el compañero Fernando en sus palabras de introducción al evento. La tesis sobre política científica nacional dice que "nuestro país está apremiado por la necesidad de resolver problemas prácticos de su desarrollo y evidentemente dispone aún de un limitado potencial de cuadros científicos. Por tales razones, es necesario poner énfasis en las investigaciones aplicadas”. Hace una serie de razonamientos y en otro lugar plantea, "es por ello que las investigaciones aplicadas deben ser priorizadas. Ellas permiten y propician una rápida incorporación a la producción y contribuyen al desarrollo de la técnica, al progreso eco nómico social y a una utilización más racional de nuestros recursos materiales y humanos". Y en esta propia tesis se plantea, posteriormente, la "necesidad de trabajar en la investigación social dirigida al estudio del proceso de las transformaciones económico sociales con el objeto de. " y entre los objetos que plantea está el de "determinar las manifestaciones específicas en nuestro país de la acción de las leyes económicas que rigen el proceso de la construcción del socialismo, profundizar en los mecanismos de gestión y planificación económica que contribuyan a la más pronta y eficiente aplicación y posterior perfeccionamiento del sistema de dirección de la economía y el logro de la óptima utilización de los recursos productivos disponibles".
Quiere decir, que esto que nosotros estamos planteándoles no es más que una exhortación o una ratificación de las orientaciones plasmadas en uno de los acuerdos del Primer Congreso de nuestro Partido en relación con el desarrollo de la política científica nacional.
 En este trabajo, y a ello nos vamos a referir más adelante, es necesario, que se actúe con entera libertad de criterio. No sólo se debe investigar o examinar o someter a análisis aquello sobre lo cual no haya ningún pronunciamiento oficial o sobre lo que se entienda que no existe por el momento la idea de hacer algún pronunciamiento oficial sino someter a estudio y examen incluso aquellas cuestiones sobre las cuales se hayan producido ya pronunciamientos oficiales.
Y en la instrumentación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, por ejemplo, nosotros tenemos muchas resoluciones y muchas disposiciones, que tienen un carácter oficial, pero que no estamos convencidos, los que las hemos hecho, que respondan a plenitud a las exigencias de la aplicación del Sistema de Dirección de la Economía. O pudiera ocurrir que aun creyendo nosotros que sí responden, no lo hagan en la práctica. Y una forma de ayudarnos a nosotros, y más que a nosotros de ayudar a lo que en definitiva es más importante : al cumplimiento del acuerdo del Primer Congreso de que se aplique el Sistema de Dirección de la Economía sobre los principios establecidos de la manera más eficiente posible, está en que sometan a examen todas las instrumentaciones que se están haciendo del sistema y que en aquéllas que no se hayan realizado aún, nos ayuden a hacerlo de la manera más adecuada posible; que podamos contar con el esfuerzo de ustedes también, jun to con el de nosotros, en los análisis que tenemos que hacer para ver de qué manera llevamos a la práctica en nuestras condiciones concretas los distintos elementos del sistema de dirección de la economía.
En este aspecto debemos decir que se han dado pasos bastantes importantes y se ha avanzado mucho desde el Congreso del Partido hasta esta fecha. Durante el año 1976, a la vez que se aplicaba la División Político Administrativa y se organizaban los Poderes Populares, se iban creando condiciones para comenzar a aplicar el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía o más bien para comenzar a crear condiciones para su aplicación. Porque, hablando en propiedad, nosotros no hemos comenzado a aplicar el Sistema de Dirección de la Economía, un sistema de cálculo económico, sino a crear condiciones para su aplicación.
Durante el año 1976 se elaboraron una gran cantidad de documentos metodológicos, se crearon las condiciones organizativas desde el punto de vista empresarial e institucional, surgieron nuevos organismos reclamados por este sistema de cálculo económico, como son el Comité de Finanzas, el Comité de Precios. No hablo del Comité de Abastecimiento Técnico Material como un organismo que reclama el sistema de cálculo económico, porque sin él ha existido cálculo económico durante muchos años en los países socialistas, pero, de todas maneras, sin ser una exigencia indispensable, es un organismo que surge vinculado a los propósitos de aplicar el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía. Se organizan, como decíamos, las actividades económicas del país en empresas y en unidades presupuestadas.
Durante el año 77 los aspectos fundamentales que estaba previsto llevar a la práctica son, como ustedes conocen, el nuevo Sistema de Contabilidad, el nuevo Sistema de Información Estadística, el establecimiento de las relaciones de cobros y pagos entre todas las empresas y unidades presupuestadas del país y la ejecución del Presupuesto Nacional.
Esto se ha estado desarrollando con bastante éxito y en estos momentos, sin haber finalizado el año, la información estadística se está cumpliendo en fecha por las organizaciones y organismos que deben brindar la información primaria, en más de un 80% con cumplimiento en fecha. La contabilidad está prácticamente actualizada y las relaciones de cobros y pagos están ya establecidas, aunque con deficiencias todavía. Desde luego hay que trabajar ahora por la calidad de la contabilidad, de la estadística, de las relaciones de cobros y pagos. Hasta ahora hemos tenido un logro cuantitativo, que era el primer paso a dar, ahora se trata de trabajar por los aspectos cualitativos del problema.
Junto a ello en este año se han aplicado otros muchos elementos del Sistema de Dirección de la Economía. A partir de las indicaciones metodológicas para la planificación que fueron elaboradas ya en el año 76 se ha procedido a la elaboración del plan del año 78.
En el propio año 77, y a partir de aquellas indicaciones metodológicas, se elaboró el sistema de indicadores y en él nos hemos basado en la confección del plan para el próximo año. Sin embargo, por ejemplo, el sistema de indicadores es una de las cuestiones que nosotros no consideramos terminada ni concluida y que tiene todavía muchos elementos a despejar y en los cuales creemos que sería útil el esfuerzo de ustedes.
El plan de la economía nacional consta, según este sistema que tenemos elaborado, de más de 300 indicadores directivos, desagregados para su aprobación  entre los distintos niveles de dirección del país : unos 15 indicadores para ser aprobados por la Asamblea Nacional, unos sesenta y tantos indicadores para ser aprobados por el Consejo de Ministros, más de 80 para ser aprobados por la Junta Central de Planificación, más de 80 para ser aprobados por los organismos centrales en las actividades que a ellos competen, y más de 60 para ser aprobados por los órganos provinciales del Poder Popular.
Estos indicadores tienen una determinada desagregación ramal e institucional, una determinada desagregación nacional y provincial. ¿Es en todos los casos la adecuada? Los que hemos trabajado en esto creemos que si en términos generales, aunque tenemos dudas en algunos aspectos, pero eso no significa que lo sea realmente y es necesario que se trabaje en este sentido: ¿Cuáles de estos indicadores deben ser directivos: todos o no necesariamente todos?, ¿directivos para quién? ¿para qué nivel directivos? ¿ directivos desde la elaboración de cifras de control? ¿o directivos sólo al emitir las cifras directivas? Quiero decir ¿se bajan estos indicadores desde que se bajan las cifras de control ya con carácter directivo o se bajan algunos de ellos con carácter indicativo para que surjan las pro puestas desde la base y sólo después se conviertan en indicadores directivos? ¿Cuáles deben ser indicadores autónomos? En los indicadores físicos: ¿cuál es la unidad de medida más conveniente a utilizar? No siempre tenemos la mejor. Por ejemplo, la construcción de viviendas: ¿debe ser en unidades de vivienda o en metros cuadrados?, para poner un caso concreto. Se supone que en metros cuadrados es lo mejor, pero nosotros lo tenemos hasta ahora en unidades de vivienda independientemente de que tengan cuatro, cinco o seis habitaciones. Es decir, son muchas las cuestiones en este aspecto en las cuales es necesario trabajar y en las cuales ustedes nos pueden ayudar.
Se ha elaborado un sistema de balances materiales y la responsabilidad de estos balances se ha distribuido para su elaboración en diversos organismos y para su aprobación, en cuatro instancias : Consejo de Ministros, Junta de Planificación, Comité Estatal de Abastecimiento Técnico Material y Ministerio de Comercio Interior, el cual ha pasado a asumir funciones nuevas en las nuevas condiciones del sistema, como organismo rector y centro de balance en lo fundamental de los medios de consumo de la población, cualquiera que sea su destino, aunque no sea el consumo directo de la población, aunque no estén destinados a los fondos mercantiles.
El Consejo de Ministros se supone que debe aprobar unos setenta y tantos balances, la Junta más de doscientos: elabora y aprueba. Elaborados por otros organismos debe aprobar unos 60 más. Porque hay balances de productos que, por el carácter específico en su uso, son elaborados por determinados organismos, pero cuya aprobación no corresponde a esos organismos, sino sólo a la Junta, al CEATM o al MINCIN. El Comité de ATM elabora más de 400 balances. El MINCIN elabora o aprueba unos cientos y tantos balances.
Esta distribución que hemos hecho de los balances materiales, la forma de los balances materiales ¿es la más adecuada? ¿es la idónea? ¿no puede mejorarse? ¿no hay nada que cambiar en ello? ¿no puede perfeccionarse? Nosotros creemos que sí, que hay mucho que puede mejorarse, que cambiar en ello. Pero para eso es necesario que ustedes conozcan estos problemas, los manejen, puedan estudiarlos y puedan analizarlos.
En el proceso de elaboración del plan participan no sólo los organismos ramales, sino otros organismos económicos globales en las condiciones de una nueva metodología de planificación. En las categorías financieras participa el Comité Estatal de Finanzas, participa el Banco Nacional. ¿Cuál debe ser el momento más adecuado de esta participación? ¿Cuál es la coordinación más eficiente, que haga complementaria y nunca paralela o contradictoria la participación de estos organismos en la elaboración de estas categorías financieras, en su vínculo con las demás categorías del plan? Bien, nosotros estamos aplicando un procedimiento. En la práctica vemos que algunas de las cosas que hemos previsto no nos salen como creíamos, no estamos satisfechos con el procedimiento, hay que seguir buscando las mejores formas. ¿Por qué ustedes no pueden ayudar en esto?
En cuanto a los organismos centrales del Estado en las nuevas condiciones está más o menos clara su participación en la planificación en lo que se refiere a las actividades que se le subordinan directamente. Ahora en las actividades que no se le subordinan directamente, pero de las cuales, sin embargo, son rectores, actividades que están subordinadas a los Poderes Populares, ¿cuál es la forma más adecuada de participación de los organismos centrales? El Ministerio de Educación ¿cuál debe ser su papel en la elaboración de los planes correspondientes a la educación de las 14 provincias del país? O el Ministerio de Salud Pública, o el Ministerio de Transporte, en las actividades de transporte subordinadas a los Poderes Populares. O en el caso de las actividades industriales de los poderes populares que por lo general están agrupadas en una empresa única, puesto que por su magnitud las unidades o las fábricas que están subordinadas a los Poderes Populares no tienen peso suficiente para constituirse en empresas desde el punto de vista ramal puro. Y tenemos una empresa industrial donde se vinculan fabricaciones que corresponden a la Química, que corresponden a la Ligera, a Construcciones de Maquinarias no eléctrica, a distintas ramas. Esa empresa va después a clasificar según la producción fundamental que tiene, de acuerdo con el Clasificador de Actividades Económicas, y sus balances los va a hacer de acuerdo con esa clasificación que tiene. ¿Cómo entonces ejercer el papel rector para estas actividades industriales subordinadas al Poder Popular por los demás organismos rectores? ¿Cuál es el papel del Ministerio de Comercio Interior en este problema de las industrias locales? En la Ley 1323 está establecido que él es el organismo rector en lo relativo a las industrias locales, ¿cómo conjugar esta rectoría del Ministerio de Comercio Interior con la rectoría de los demás organismos que ramalmente atienden las actividades? ¿En qué medida es necesario una Rectoría o no? Porque podemos haber supuesto que es necesaria una rectoría que en la práctica a lo mejor no es necesaria. Es posible que hayamos supuesto mal antes o que ahora, ante la complejidad del problema, estemos con la tendencia facilista de pensar que ya no es necesaria la rectoría para resolver el asunto y a lo mejor sí es necesaria y lo que tenemos es que buscar la forma de combinar ambas cuestiones.
Se elaboró la metodología típica industrial por parte de la Comisión. A partir de la metodología típica industrial se elaboraron por diversos organismos las metodologías típicas ramales, a las cuales no hubo tiempo, por la premura con que se hicieron, de perfeccionar, puesto que era necesario utilizarlas en la elaboración del plan 78. Centralizadamente no pudieron ser examinadas en la medida suficiente. Estábamos conscientes de que iban a manifestar deficiencias, aunque no sabíamos exactamente cuáles. En la práctica las han puesto de manifiesto. Es necesario hacer un trabajo de reexamen de todas esas metodologías de planificación para tratar de ajustarlas a las verdaderas necesidades de nuestro proceso de planificación.
Los procedimientos que se han establecido a veces resultan engorrosos; los modelos que se pide llenar, en aras de este procedimiento, a veces resultan innecesarios o contienen datos innecesarios y puede que le falten algunos que son necesarios.
La planificación territorial por primera vez se intenta utilizar en la elaboración del plan 78. Llena de complejidades, llena de problemas. ¿Cómo aplicar este principio de planificación? ¿Cómo dar, el corte territorial al plan de la manera más adecuada? Sobre todo, en categorías fundamentales como fuerza de trabajo, inversiones y también en los aspectos financieros. Nuestra organización empresarial tiene algunos problemas en este sentido. Tiene muchos problemas en todos los sentidos, pero en este sentido, tenemos empresas intermunicipales, interprovinciales. Empresas quiero decir que rebasan los marcos de un Municipio, los marcos de una provincia. El balance se hace a nivel de toda la empresa; la ganancia se calcula a nivel de toda la empresa; el aporte al presupuesto a nivel de toda la empresa. Y a los fines del presupuesto provincial correspondiente ¿por dónde aporta? ¿Dónde está la unidad matriz o cabecera de la empresa, a pesar de que las ganancias se producen a lo largo de todo el país? ¿Cómo resolver el problema de la vinculación de estas unidades fabriles que hay en distintas provincias o en distintos municipios al presupuesto municipal?
Los problemas de la información estadística que es necesario hacer a este nivel para que los órganos municipales y provinciales del gobierno y del Partido puedan manejar estas actividades económicas, seguirlas de cerca, controlarlas, asegurar el cumplimiento de sus planes. Esto no está despejado completamente. Nuestro Sistema de Información Estadística no tenía previsto el servicio estadístico que reclaman las instancias municipales en cuanto a estas unidades de empresas cuya cabecera no está en el municipio dado, y se está trabajando en este sentido. El Comité de Estadísticas está trabajando en cómo resolver este problema. Pero es un problema no resuelto completamente.
En la metodología de planificación está previsto elaborar el plan de Ciencia y Técnica, utilizar indicadores de calidad y de eficiencia que hasta ahora no se habían utilizado. Realmente para el año 78 todavía esto no se ha plasmado de una manera eficiente, efectiva, en nuestro plan, pero es necesario trabajar en esta dirección.
En los balances de recursos laborales ¿Cómo resolver ya problemas más concretos, no tanto metodológicos, sino concretos, de las provincias que tienen escasez de fuerza de trabajo en relación con las provincias que tienen en estos momentos un excedente de fuerza laboral? ¿Cómo resolver, digamos, el problema de C. de Ávila que es ya una de las primeras provincias productoras de caña y azúcar del país y está llamada a convertirse en la primera productora de caña y azúcar del país para el año 80 y no tiene suficiente fuerza de trabajo? ¿Cómo resolver la demanda que en los momentos pico de las zafras azucarera, tabacalera, del café demanda la agricultura? y también en otros momentos no sólo en la zafra, propiamente hablando, cuando la limpia o el cultivo en general; ¿cómo resolver esto sin que se afecten los centros de producción de los cuales deben salir los trabajadores que van a resolver esos momentos pico? ¿Cómo programar la producción de las empresas de las cuales salen estos trabajadores que van hacia la zafra, hacia la agricultura o hacia las construcciones de tal manera que no se afecten sus planes de producción? En estos estamos trabajando.
No quiere decir que tengamos sólo los problemas y que no estemos trabajando para resolverlos. Lo que les estoy es mencionando problemas que tenemos que resolver y que mientras más compañeros nos pudieran ayudar a encontrarle las mejores soluciones serla mucho mejor.
Los campesinos. Hasta ahora sus actividades económicas eran planificadas como parte de las empresas agropecuarias, de lo que se llamaban “los planes". Ahora han pasado a convertirse en entidades independientes, bien sea en las bases campesinas o en forma de cooperativas. Pero su planificación independiente tiene una serie de complejidades y de problemas a partir de las condiciones concretas de las que partimos : desde las redes de abastecimiento a través de las cuales le tienen que llegar los insumos de producción, los lugares a través de los cuales deben recibir los servicios productivos, de maquinaria, etc. , en relación con la fuerza de trabajo movilizada y toda otra serie de problemas respecto a la organización de la producción campesina como actividad independiente. Cada cooperativa de campesinos o base campesina es, a los fines de la planificación, una empresa. El país tiene empresas estatales, del orden de las tres mil y pico. Bases campesinas hay más de 4 500. Quiere decir que el plan de la actividad de los campesinos hay que desagregarlo en más de cuatro mil quinientas empresas, es decir, hay que desagregar el plan de los campesinos en más entidades económicas de base que el plan de toda la economía del país en el resto de las actividades. Eso implica complejidades sobre cómo darle respuesta a esa situación.
Está por elaborarse, a partir de la metodología ya elaborada, la metodología del plan quinquenal. Y hay un proyecto de metodología para la elaboración del plan perspectivo o estrategia de desarrollo, a lo cual nos vamos a referir después. Estos son aspectos también sobre los cuales es necesario trabajar.
En el terreno de las Finanzas se han dado pasos muy importantes desde la organización del Comité Estatal de Finanzas. Se ha aprobado el reglamento de costos para todos los sectores de la esfera productiva, se está en el proceso de la elaboración de los sistemas de costos ramales, se están realizando las adecuaciones ramales del Sistema de Contabilidad, se ha elaborado y se ha puesto en práctica la metodología para la elaboración del plan financiero y el presupuesto del año 78, está en proceso el Reglamento del Contador Principal; se han dictado las resoluciones correspondientes del impuesto de circulación, se ha determinado la metodología para establecer las normas financieras, se han establecido las normas para las tasas de amortización y para la utilización del fondo de amortización; se trabaja en la revaloración de los medios básicos, tarea que está prevista terminar el 31 de mayo, se han dictado reglamentos para la venta de los medios de rotación y está en proceso el de la venta y alquiler de los medios básicos ociosos.
Pero en este terreno, por ejemplo, en el del impuesto de circulación, hay mucho todavía por hacer. Este es un elemento complejo en la aplicación del Sistema de la Dirección de la Economía. El impuesto se calcula, según el caso, en algunos productos, por diferencias de precios entre los precios minoristas y el precio de empresa, descontando los márgenes comerciales que hay por el medio; o se hacen tasas promedio para grupos de productos o se establecen tasas fijas para determinados productos. Ahora, la metodología para calcular estas tasas promedio, por ejemplo, para los grupos de productos, ¿son las adecuadas? ¿Están todos los productos a los que debemos extraer el impuesto de circulación? ¿Hay algunos que no deben estar? El impuesto de circulación lo extraemos antes de que la mercancía se haya realizado, se haya vendido. Es posible que la mercancía ésa no se venda, y entonces hay una diferencia entre el aporte al presupuesto, que ha lo hemos calculado y extraído a priori, y el resultado final de la venta de las mercancías. Son problemas a despejar, son problemas a resolver de la mejor manera.
La forma de captar la ganancia de las empresas, el mecanismo de esa captación; lo relativo al saldo libre de ganancia, las propias tasas de amortización, ¿cuáles deben ser?
En el 78, con relación a lo que tenemos en el 77, del "cobro automático" pasamos al “pago automático". Pudiera parecer lo mismo, pero hay una cierta diferencia entre una cosa y la otra.
Aquí intervienen incluso las limitaciones que tenemos en lo relativo al correo. Porque precisamente este cambio implica que la factura se envía por correo al comprador y habría que ver si nuestros correos están en capacidad de resolver ese problema. Claro, se ha discutido con el Ministerio de Comunicaciones y han buscado una forma especial, una va lija para facturas en aras de asegurar que en los plazos correspondientes se puedan mover las facturas.
Ahora, todavía el vendedor paga, en la práctica, antes de recibir la mercancía. Es decir, la agencia bancaria, en la cual tiene su cuenta el comprador, ejecuta automáticamente el pago cuando recibe los documentos pertinentes de la otra agencia bancaria, donde tiene su cuenta el vendedor. Hay mucho todavía por despejar en este mecanismo de los cobros y pagos. Es complicado en nuestro caso.
Hemos tenido serias dificultades durante todo este año para lograr este mecanismo de los cobros y pagos, sobre todo en lo relativo a las empresas de Comercio Exterior, para que las empresas de Comercio Exterior facturen a la economía interna. Se está analizando cómo resolver este problema. Pero sería muy útil que un grupo de ustedes, a lo mejor incluso vinculados a la actividad, pudiera hacer un examen del asunto y hacer una propuesta de la forma más eficiente y racional dentro de los principios del sistema para resolver la cuestión.
Por primera vez vamos a tener plan de crédito el año que viene. Es un primer esfuerzo. Hemos tomado la experiencia de la Unión Soviética y hemos tratado de adaptarla a las condiciones nuestras. En algunos aspectos todavía parece ambiciosa esa adaptación que vamos a hacer. No obstante, esto es necesario someterlo a análisis y desde luego a la prueba de la práctica. El año que viene esto va a funcionar sólo en las empresas experimentales, unas 312 empresas están previstas como experimentales. Un 10% aproximadamente del total de empresas del país, entran en lo que hemos dado en llamar empresas experimentales de cálculo económico.
Habrá también el año que viene por primera vez un plan de circulación monetaria. Se ha elaborado la estrategia de cómo llevar a la práctica ese plan de circulación monetaria. Se van a organizar comisiones municipales, provinciales y una nacional para controlar la ejecución del plan de circulación monetaria, plan que es delicado sobre todo en lo referido a la partida de salarios, al control del fondo de salario. Todavía no están las condiciones creadas para poder controlar, como dicen los soviéticos, por el rublo o en nuestro caso por el peso, es decir, controlar el cumplimiento del fondo de salario vinculado al nivel de actividad de la empresa dada, que es la única forma de asegurar que el salario no va ya más allá de lo que el cumplimiento de los niveles de actividad haya demandado y contra los cuales se planificó ese determinado fondo de salario. Hay que tener una vigilancia muy cercana porque ves posible que al final del año cumplamos el plan de salario y no cumplamos el plan de producción y estemos introduciendo un elemento inflacionario en la economía. El control del fondo de salario a través del Banco con todos los requisitos se va a experimentar en Pinar del Río en 5 empresas. Sería útil que en este frente también se trabajase para que los pasos posteriores en la aplicación de los planes de circulación monetaria y de su control contaran con el concurso y las opiniones que ustedes pudiesen tener.
 En lo relativo a precios. Los que de ustedes hayan visto el primer crono grama, el cronograma que aprobó el Congreso, vieron que estaba en rojo lo relativo a precios. Es el punto más importante y más delicado que tiene la aplicación del Sistema de Dirección de la Economía; es el más difícil, el más complejo y del cual depende, prácticamente, el que se conviertan en reales los demás elementos del Sistema. Se han dado pasos en ese sentido, pasos importantes. Lo primero fue poner en una lista los precios existentes. Es lo primero que había que hacer, porque habla productos que tenían más de un precio y no por diferencias de calidad precisamente, sino según fuera de importación o según fuera de producción nacional o según fuera la información que tenía la empresa que hacía los cálculos. Y así había productos con múltiples precios. Y a la caña de azúcar, por ejemplo, las empresas agrícolas la calculaban a un precio y las empresas del MINAZ la calculaban a otro. Es decir, cuando nos referíamos a la producción de las empresas cañeras eso era con caña a un precio. Cuando hablábamos de los costos de los centrales azucareros eso era con caña a otro precio. Es como si se vendiera a un precio y se comprara a otro. Esa era la situación en lo referido a esto. Se puso un solo precio con afectación para las empresas del MINAZ. Lógicamente, los compañeros de los centrales no están satisfechos con esto, porque les aumenta los costos, puesto que el precio al que calculaba la agricultura era más alto que el precio al que calculaban ellos. Al poner un solo precio, ahora ellos tienen que calcular sus costos con esta caña a ese único precio y les sale más alto el costo. No se les ha modificado el precio a que las empresas de Comercio Exterior le compran el azúcar, se lo siguen comprando a cuatro centavos la libra. Se le aumentan los costos y no aumentan sus precios. Esto es un caso típico. Hay muchos de este tipo. Ahora lo primero que habla que hacer era ordenar los precios que teníamos y donde hubiera dos que haya uno para, a partir de ahí, dar los pasos siguientes. Comenzar a utilizar estos precios para formar nuestros costos, costos que desde luego nos van a resultar deformados, porque si los precios están deformados, los costos tienen que resultar deformados.
Era necesario, además, sobre la base de estos precios, planificar y contabilizar los gastos de circulación que no se estaban contabilizando. Las empresas de comercio por lo general vendían al mismo precio al que compraban. Por lo tanto, en la práctica, era el presupuesto el que estaba sufragando los gastos de esas empresas. No obtenían para sufragar sus gastos y mucho menos ganancia comercial. Por lo tanto, se hizo necesario, para ir sentando las bases que después nos permitan una contabilización de todos los elementos del costo, ir a la ordenación de los precios.
Se hacía necesario en este sentido establecer las tasas de recargo y de des cuento. Esto se ha aplicado por primera vez este año en la elaboración del plan 78. Ello obliga a hacer una serie de recálculos puesto que, metodológicamente, no se corresponde lo que se ha estado haciendo hasta aquí con lo que se comienza a hacer a partir de este momento. Pero, además, aquí surge un problema más todavía, un problema que no tenemos aun totalmente resuelto y sabemos que es un problema difícil dentro de las tasas de los gastos de circulación están las tasas de los gastos de transporte. ¿Cómo determinar las tasas de los gastos de transporte? El transporte, desde luego, cuesta más caro si la distancia es mayor que si es menor. Eso es una verdad de Perogrullo. Ahora, ¿significa eso entonces que una materia prima que recibe una empresa en Oriente debe costarle más cara que cuando la recibe una empresa en La Habana? No debe ser. Deben recibirla al mismo precio. Porque de lo contrario estaríamos haciéndole más costosa la producción a la empresa en Oriente que a la empresa de La Habana por una ubicación geográfica de la cual ella no tiene responsabilidad ninguna. Pero, además, si aplicáramos unas tasas distintas de gastos de transporte, las zonas más atrasadas serían las más perjudicadas. Las empresas que residen en La Habana serían, por lo general, las más beneficiadas, porque las empresas productoras y centros suministradores fundamenta les están en La Habana, y una gran parte de los insumos de importación se descargan en La Habana también, y entonces, por la vía de los meno res gastos de transporte, a estas empresas les resultarían más baratos los productos, los insumos, que a las empresas que están en zonas más atrasadas por estar más alejadas. Por lo tanto, no es justo esto y es necesario establecer una tasa única por el transporte dentro de los gastos de circulación.
Sin embargo, a las empresas de transporte hay que pagarles por lo que gastan en el transporte y ello tiene que ver con el tipo de transporte, con la distancia, etc. o sea, hay que pagarles por tarifas distintas. ¿Cómo resolver ese problema?
Por otro lado, sabemos que lo de la tasa única, desde el punto de vista del cálculo económico, es un factor que no contribuye a la distribución más racional de las fuerzas productivas. Porque se supone que nosotros tratemos de ubicar las fuentes de suministro lo más cerca posible de los lugares de producción y éstos, a la vez, de los lugares de consumo, o a la inversa. Cuando el gasto de transporte se mide o se cobra por todo su valor, de manera diferenciada según las distancias, esto es un factor que estimula a tratar de ubicarse lo más próximo posible, a hacer lo más racional posible la distribución territorial de las fuerzas productivas. Al cobrar una tasa única por el transporte no estamos por esta vía contribuyendo a eso. Pero por los factores que dije antes no es justo cobrar tasas distintas.
Ahora, se cobra por una tasa única a las empresas consumidoras y a las empresas de transporte se les paga distinto; ¿quién le paga distinto? ¿Dónde cobrar los gastos de transporte? ¿Quién debe pagar los gastos de transporte? ¿El comprador o el vendedor? Era necesario encontrar un lugar donde fuera posible que, pagándole a las empresas de Transporte por tasas diferentes y cobrándole a su vez al comprador del producto por una tasa única, pudieran producirse las compensaciones adecuadas al que pagara el transporte. Y esto se daba o se da en mayor medida en las empresas comerciales, en las empresas mayoristas. Porque una empresa mayorista le vende a empresas que están lejos y a empresas que están cerca, de tal manera que es posible establecer una tasa media y cuando le venden a una empresa que está cerca se supone que tengan una sobreganancia, e incluso pueden tener pérdidas, pero una cosa compensa la otra, todo queda dentro de una misma empresa y por esa vía se puede resolver la cuestión.
Pero eso no es tan fácil. Porque entonces el transporte lo tendría que pagar el comerciante, la empresa mayorista. Porque si es el productor quien lo paga, el que le vende a la mayorista, por vía inversa lo estaríamos perjudicando, es decir, no como comprador, pero sí como vendedor porque su pago por el transporte dependería de si él tiene que llevar la mercancía más lejos o más cerca. Por tal motivo, de hecho, la cuestión reside en que el comerciante mayorista, hablando en términos de comercio exterior, traídos a la economía interna, debe comprar "FOB" y vender "CIF".
Pero esto tenla y tiene sus complicaciones. Hay mecanismos ya establecidos en la distribución, por ejemplo, de calzado, de jabón, detergentes, etc., en que es el productor el que hace la gestión del transporte. Y podríamos afectar ese mecanismo si lo cambiamos abruptamente. Cómo resolver el problema entonces, cuando es el productor el que gestiona el transporte, ¿lo gestiona, pero no lo paga? No es posible, porque la empresa que hace el contrato con la empresa de transporte es la que lo gestiona y por lo tanto debe pagarlo. Pero entonces, paradójicamente, debe pagarle y no pagarle. Era necesario buscar alguna solución, y se supuso un mecanismo de refacturación. Es decir, que en estos casos la empresa productora paga el transporte que sea, pero le traslada al comprador mayorista, por sobre el precio de empresa, el costo del transporte, sea una empresa mayorista de comercio interior o sea del CEATM, da igual. Desde luego aquí se pierde un elemento de gestión, porque a quien gestiona el transporte, como en definitiva va a recuperar lo que la empresa de transporte le cobre, no le importa lo que le cobren, no tiene estímulo en tratar que el transporte que se utilice sea el más racional posible, y la empresa mayorista tiene que cargar con el pago de un transporte que no gestionó y en cuya eficiencia o racionalidad no puede influir. Claro si tenemos en cuenta la existencia de las expedidoras nacionales de transporte, donde se concentra la oferta y la demanda de las transportaciones, esto tiene una vía de solución porque estas empresas expedidoras cobrarán una tasa única por el transporte que contraten y luego estarán estimula das a pagar lo menos posible a las empresas de transporte y por esa vía están interesadas en que la gestión de transporte sea lo más eficiente posible.
En el caso de las mercancías de importación. Tratando de resolver los mecanismos complejos que existen actualmente entre las responsabilidades de las empresas de comercio exterior, del puerto, de las empresas de transporte interno, de las empresas marítimas, etc., se ha pensado en crear una empresa que dé servicios como expedidora a las empresas de comercio exterior y sea responsable de trasladar el producto desde el puerto extranjero hasta la puerta del usuario nacional. No hasta el puerto de Cuba, sino hasta la puerta, para asegurar que a través de esa empresa llegue al usuario todo lo que se importa incluyendo también lo que se compra CIF. Porque si la responsabilidad fuera trasladar sólo hasta el puerto, se encargaría nada más que de lo que se trae FOB, pero de lo que se trae CIF, no. Esto tiene, no obstante, múltiples complejidades. Ayudaba, en el caso éste de las tasas de los gastos de transporte, porque era una empresa que monopolizaba toda la transportación de lo que viniese del exterior y, por lo tanto, en el precio a que vendiera podía estar incluida la tasa única, tasa que le permitiera compensar las pérdidas que pudiera tener cuando el transporte era a mayor distancia con la sobreganancia que obtenía cuando el transporte era menor distancia.
Pero, ¿qué ocurría, además?, que el comprador de la economía interna a veces compra un producto que es de importación, pero que a la vez en parte también se produce en el país y entonces en tales casos, habría un precio para ese producto cuando es de importación y otro precio cuando se produce en el país y lo tiene que comprar por la otra vía y era necesario establecer un solo precio, fuera de importación o fuera de producción nacional.
Les cuento todas estas complejidades a las que nosotros nos hemos ido enfrentando tratando de darle respuesta a este problema de las tasas de recargo y de descuento, sobre todo lo relativo a las tasas de transporte a lo cual le hemos dado una solución transitoria, porque había que darle alguna con vistas a la elaboración del plan 78, pero que no significa que nosotros estemos totalmente satisfechos en todos sus aspectos de la solución que le hemos dado en todos sus momentos y en todos sus elementos. Esta es una de las cosas en la que es necesario profundizar, y es necesario buscar la forma más racional y más eficiente para el establecimiento de estas tasas de gastos de circulación y para determinar dónde debe estar el que pague el transporte.
Con relación a este problema de los precios, como decíamos al principio, se hace necesario hacer un gran reajuste de precios. Pero para hacerlo lo primero que tenemos es que tener costos medios ramales. A su vez los costos medios ramales dependen de los precios. Y aquí está el problema ¿qué cambiamos primero, si los precios o los costos o los dos cambian a la vez? ¿Cómo resolver este problema?
Tenemos la situación de que, por ejemplo, los productos de importación del país vendidos a la economía interna tienen los precios del año 68. Pero la inflación ha seguido en el mundo y los precios que existen de esos productos de importación al ser trasladados a la economía interna son los que tenían en el año 68 con la tasa de cambio que existía en ese momento. Eso significa que, por ejemplo, si nosotros importamos del campo socialista, a precios externos, unos mil setecientos millones de pesos; vendidos a la economía interna son unos mil trescientos o unos mil doscientos. Es decir, las empresas de la economía interna están comprando más barato de lo que hoy están esos productos. Es el caso, por ejemplo, del combustible, del petróleo, para empezar por uno, uno de los que más se ha inflacionado.
Bien, se puede empezar a subir el precio a esos productos porque ocurre ese fenómeno. Pero al subir los precios a esos productos, a las empresas azucareras, a las que ya le aumentamos un poco el costo por la vía de la caña, las tasas de recargo y descuento que antes no se pagaban por los productores porque los comerciantes mayoristas vendían al mismo precio que compraban, si ahora le aumentamos los insumos de producción por ser de importación, y se los aumentamos a la agricultura porque están el fertilizante, el pesticida y otra serie de productos en una situación similar, entonces la agricultura y la industria azucarera, que ya en las condiciones actuales de precios son irrentables las haríamos mucho más irrentables. Claro que esta irrentabilidad no se debe sólo a problemas de precios; se debe a ineficiencia económica en gran medida, pero hasta dónde es lo uno y hasta dónde es lo otro, eso no es fácil de dilucidar. Habría que cambiar también los precios a los que venden las empresas del MINAZ sus artículos y a los que vende la agricultura los suyos. Pero, además, los insumos agrícolas en cuanto a fertilizantes, etc., se le ven den no sólo a las empresas estatales, sino también se les venden a los campesinos. Y a los campesinos sí tendríamos, por un problema de política con ellos, que cambiarles los precios de acopio para no hacerle incosteable su producción.
Todo esto lo que pone de manifiesto es que el problema de los precios es algo que hay que verlo de manera integral, ver las consecuencias que tiene cuando se mueve un precio hasta un tercero o cuarto nivel; seleccionar la canasta adecuada de productos para hacer este análisis de precios; hay que tener en cuenta que estén presentes todos los elementos de costo posibles, los cuales tienen que basarse en los precios actuales, porque podemos inventar otros, pero serían tan arbitrarios como los que tenemos, y el problema no es sustituir una chapucería con otra chapucería.
Hay que tener en cuenta que la contabilidad de costos, se va a llevar por primera vez en todos sus elementos en el año 78; que en el año 78 estarán presentes por primera vez las tasas de recargo y descuento y las tasas de amortización, las nuevas, de acuerdo con las nuevas normas. Por lo tanto, los resultados de los costos con estos elementos los tendremos el año 79 para elaborar el plan del año 80. Pero aún en lo expuesto no están todos los elementos. Estamos trabajando en la revaloración de los medios básicos, tarea que concluye el 31 de mayo. Las tasas de amortización, por lo tanto, aplicadas a la nueva valoración de los medios básicos, arrojará costos distintos por la amortización de los mismos medios básicos para el próximo año. Las normas de consumo no están elaboradas aún, están en proceso de elaboración, por lo tanto, los gastos materiales ramales no se podrán conocer hasta el otro año. Es decir, se les incorporan nuevos elementos a los costos en el año 78 y en el año 79. Por lo tanto, tendremos costos, aunque todavía deformados porque es con los precios éstos pero con todos sus elementos y después de haber dado todos los pasos intermedios que es necesario hacer, prácticamente a fines del año 1979, para elaborar el plan del año 80 o en el año 80 para elaborar el plan del año 81. En ese momento se supone que tengamos ya elaborado el plan quinquenal y haya por lo tanto que recalcularlo, a partir de las conclusiones a las que se llegue en este problema de los precios.
Ahora, ¿qué hacer en este problema de los precios? ¿se pueden dar algunos pasos antes del año 79 u 80 o debemos esperar para dar todos los pasos en esos años? Pasar a un sistema de precios, aunque sea imperfecto, pero un sistema, es decir, que haya una correlación entre los distintos precios, adecuada o aproximadamente adecuada, no podemos aspirarlo hasta esos años. Pero bueno, ¿qué pasos dar antes?, ¿qué procedimientos utilizar? Son cosas que están por decidirse. Actualmente hay una Comisión presidida por el Comité de Precios elaborando una propuesta de cómo trabajar en este sentido para presentarla, después de discutida en el seno de la Comisión del Sistema de Dirección de la Economía, a los órganos superiores del Partido y del Gobierno para su aprobación y comenzar a trabajar en eso. Pero éstas son cuestiones en las que ustedes pueden dar un aporte importante.
Hablamos ya del Sistema de Información Estadística: el nacional, el complementario. En la medida en que trabajamos nos damos cuenta de que en algunos casos faltan indicadores que debían estar, o que sobran indicadores que no tienen razón para que estén, ¿cuál es el sistema más adecuado, el más racional, el que no haga trabajar a la gente por gusto y que nos ofrezca sin embargo la información con la periodicidad necesaria y en el volumen necesario para que se tomen las decisiones adecuadas a los fines de la planificación y del control del plan?
Es necesario trabajar en lo relativo a las normas de inventario y a las normas de reserva del país. Debemos empezar a hablar de reservas del país a pesar de las dificultades económicas que tenemos. Y yo diría que precisamente por las dificultades económicas que tenemos es más necesario que empecemos a hablar de la creación paulatina de reservas, porque es lo único que le daría la estabilidad mínima necesaria al desarrollo de nuestros planes económicos porque mientras nosotros estemos dependiendo, como ocurre todos los días, del barco, no sólo de que llegue, sino que después de llegar tenga un problema y no descargue rápido, la economía no puede tener el mínimo de estabilidad para trabajar.
Eso nos ocurre con las materias primas para piensos. Cuando el barco de cereales no llega en la fecha exacta prevista, o cuando no llega la harina de pescado o cualquier otro de los productos, no hay pienso y el mes que viene hay menos huevos y menos carne de ave y desde luego hay afectaciones también en la ganadería vacuna y porcina, pero en éstas se refleja más tardíamente, mientras en la avícola se refleja inmediatamente.
Esas situaciones no se pueden cambiar de un momento a otro, pero hay que trabajar para tratar de cambiarlas, para dar la estabilidad mínima que una economía necesita para trabajar planificadamente.
 En cuanto a los fondos de estímulo a las empresas, decidimos en la Comisión no hacer lo que hablamos pensado en las empresas experimentales,  es decir, crear fondos de estimulación en el próximo año. No hay las condiciones adecuadas ni están despejadas todas las incógnitas que deben estar despejadas para ir a la creación de fondos el próximo año en las empresas experimentales.
Es necesario, y en esto hay mucho que hacer todavía, determinar los indicadores condicionantes para la formación de fondos, que no necesariamente tienen que ser los mismos en los distintos sectores y ramas. Es necesario determinar los indicadores a partir de los cuales se van a formar los fondos: ¿formar fondos por cumplimiento de plan o por sobrecumplimiento o por ambas cosas?, ¿en qué margen por lo uno y por lo otro?, ¿o formar fondos por incrementos en relación con el año anterior? ¿En relación con qué?, ¿con los fondos básicos?, ¿con el fondo de salarios?, ¿o en relación con qué formar fondos?, ¿en qué margen deben cumplirse los indicadores establecidos para admitir la formación de fondos? Si son tres o cuatro, ¿basta que incumplan en uno para que no formen fondos o pueden incumplir en uno y cumpliendo en los otros dos o tres pueden formar fondos? ¿Cuáles? ¿En cuáles sí y en cuáles no? Las empresas in costeables, que no lo son por culpa de ellas sino por decisiones de política económica, ¿cómo formarían fondos? ¿En relación con la disminución de Su pérdida?, ¿cómo concretamente establecer las normativas adecuadas? ¿Cuáles serían los mecanismos de estímulo en la esfera improductiva, cuestión que está planteada en la Resolución del Congreso del Partido?
En cuanto a los problemas salariales y laborales, hace falta indudablemente reformar el sistema salarial acorde con los principios del Sistema. El Comité Estatal del Trabajo está trabajando en esta dirección, tiene una serie de propuestas elaboradas para darle respuesta a algunos de los aspectos que hay que enfrentar. La vinculación del salario a la norma, que está llamada a aumentar la productividad del trabajo y disminuir los costos, en muchos casos ha significado lo contrario: aumenta los costos salariales, porque el fondo de salario previsto para hacer una determinada producción se gasta antes, al aumentar la productividad y agotarse los materiales de producción. Como no está asegurado un suministro ininterrumpido de materiales durante el tiempo que los obreros no trabajan se les paga el salario y al final la misma producción tiene un costo de salario mayor. Eso no juega con los principios del cálculo económico. ¿Cómo enfrentar estos problemas en la práctica? Hay que enfrentarlos, pero la forma concreta más adecuada. Económica y políticamente hablando, porque en estos aspectos en los que interviene ya el hombre no se puede pensar sólo en respuestas económicas, sino que la respuesta económica tiene que estar vinculada a la respuesta política.
Para aplicar la organización científica del trabajo en la medida en que se vaya aplicando en las empresas experimentales, inicialmente se habla pensado en subir un poquito la tarifa. En la situación que tiene el país de tendencia a la emisión monetaria, aunque todavía no en magnitudes alarmantes, se llegó a la conclusión de que lo mejor era aplicar como compensación salarial sistemas de primas en aquellos lugares donde se aplique la organización científica del trabajo; aplicar sistemas de primas vinculados a los calificadores y a la calidad de la producción, al ahorro de materias primas, etc., y no aumentar las tarifas.
En relación con esto está el problema de la libre contratación de la fuerza de trabajo prevista en el Sistema. Como que se trata de un recurso de carácter territorial, no podemos aplicarla en las empresas experimentales aisladas, y por ello se va a aplicar en una provincia completa, incluyendo empresas experimentales y no experimentales. Se va a aplicar en Pinar del Río. Ahora, es necesario prever los mecanismos que resuelvan los elementos de centralización que es necesario que existan. A la vez que se admite la libre contratación, ¿qué mecanismos vamos a utilizar para compensar los posibles desaguisados que se pudieran producir en este sentido?
Con el trabajo voluntario. Está previsto pagar el trabajo voluntario. Bien entendido: pagárselo a la organización sindical para que ésta lo ingrese al presupuesto, pero que vaya a los costos de la empresa que recibe el trabajo voluntario. Y desde luego los movilizados para la caña, deben recibir el salario pagado por la empresa agrícola, por la empresa cañera, no como hasta ahora que lo seguía pagando la empresa cedente. Eso está planteado, y hay una resolución ya para darle respuesta a estas cuestiones. Pero todavía surgen muchos problemas. Hay movilizados por tres o cuatro días o por una semana. El mecanismo de trasladar el fondo de salario que está planificado por un lugar para el otro lugar, etc., crea dificultades. Cuando es un movilizado propiamente hablando, por lo general es por más tiempo, no es por tan poco tiempo. Pero el trabajo voluntario si ustedes saben que ocurre por tres días, cuatro días. El fin de semana no tiene problemas. Pe ro es que ocurre que hay trabajo voluntario que se realiza en el medio de la semana, no en el domingo, es decir, cuando ese obrero que va a ese trabajo o a otro lugar cobra su salario por el lugar donde él está en plantilla. Si no se traslada el salario para el centro donde hace trabajo voluntario, no aparecerá en el costo de esta empresa que recibe a ese trabajador. Trasladarlo es un problema, porque por dos o tres días no se puede trasladar. Si se le paga por la empresa donde está en plantilla y se le paga por la otra, estamos duplicando en el fondo de salario el pago a ese trabajador. Claro, como que aquí uno es pago en efectivo y el otro es pago' por transferencia nosotros hemos llegado a la conclusión de que es preferible que se duplique eso en el fondo de salario, puesto que no tiene efectos en la emisión de circulante, en aras de que la empresa que recibe el trabajo voluntario lo tenga que contabilizar en sus costos de todas maneras. Pero bueno, ésta es una respuesta que nosotros hemos dado ante el problema que se nos crea. Ahora, ¿cuál es la mejor respuesta?
El cálculo económico en las empresas de comercio exterior. ¿Cómo llevarlo a la práctica? ¿Cuál va a ser su margen de ganancia? ¿De dónde va a salir el margen comercial para los gastos que tiene y para el margen de ganancias? De la diferencia, digamos, un por ciento de la diferencia entre el precio a que venden el producto de exportación las empresas exportadoras y el precio a que le compran ese producto a la economía interna. Eso las estimula a vender lo mejor posible en el exterior. Pero todos sabemos que la mayor parte de las veces los precios de exportación están motivados no por problemas de gestión, sino coyunturales y más todavía por problemas que se resuelven a otro nivel como, digamos, son los precios del azúcar con la Unión Soviética que tienen un carácter preferencial y resbalante. La empresa de comercio exterior exportadora recibe el beneficio de que el precio del azúcar sube cuando suben los precios de la canasta de productos soviéticos que importamos, pero ella no compra la canasta ésa de productos, es otra empresa. Entonces esta empresa exportadora estaría recibiendo el beneficio de un aumento de precios que todos los años se produce y en el cual su gestión no ha tenido absolutamente nada que ver.
Las empresas importadoras, a la inversa. Si suponemos que el margen salga de la diferencia entre el precio a que le vende los productos a la economía interna y el precio a que ella los compra en el exterior, esto es un estímulo para que compre barato puesto que, si quiere tener ganancia, tiene que buscar ese margen. Pero es que tenemos un problema: la empresa importadora, por más gestión que haga no puede detener la inflación que hay en el mundo capitalista y que cada vez deba comprar más caro y nosotros internamente tenemos precios fijos establecidos, y no puede ser de otra manera, pues cómo podríamos hacer una planificación si admitimos que la inflación del mundo exterior se nos introduzca en la economía nacional y todos los años tengamos que estar cambiando los planes. Es decir, que esa empresa por decisiones de política económica no puede cambiar los precios internos, ni puede evitar que cambien los externos. Al cabo de dos años, suponiendo que ajustemos ahora los precios, la inflación seguirá, los precios a que vende son fijos y empieza a tener pérdida.
¿Cómo resolver el mecanismo de cálculo económico en el caso de las empresas de comercio exterior? Estamos estudiando eso, pero no hemos encontrado una respuesta que nos satisfaga completamente. Es necesario profundizar en esta cuestión. Por otra parte, son varios los factores por los cuales sería necesario subsidiar a las empresas de comercio exterior. Cuando ellas compran azúcar y níquel a las empresas de la economía interna y, por razones de política económica, se decide no venderlos durante un tiempo, ya ellas compraron y no venden no porque no quieran vender, sino porque se ha dado una orientación de no vender. O cuando pudiendo comprar más barato en un país capitalista, le decimos no compren ahí, sino compren en otro lugar, porque tiene que ver con las líneas de crédito del banco, etc. y puede ser que para la empresa de comercio exterior le resulte más caro el lugar donde sin embargo al país le es más conveniente. Es un problema complejo, hay que buscar la forma de darle solución.
Es necesario profundizar en los mecanismos para estimular la producción de fondos exportables, tanto a los productores de los fondos exportables como a los vendedores de los fondos exportables, es decir, tanto a las empresas de comercio exterior y como a las empresas de la economía interna que pueden producir fondos exportables.
En esa cuestión de la gestión económica de los mecanismos del cálculo económico está todavía por resolver cómo funcionará el cálculo económico en las uniones de empresas en la medida en que las hagamos. Es necesario examinar y reexaminar la mejor organización empresarial para cada rama. Nosotros estamos recibiendo, después de la organización empresarial que aprobamos, constantemente propuestas de los distintos ministerios de modificaciones empresariales. Tenemos que examinar cuál es la mejor organización empresarial para una actividad determinada, la magnitud de la empresa, etc.
¿Cómo organizar la industria local, a la que nos referimos antes, desde el punto de vista empresarial? ¿Cuál es la plantilla más adecuada para las unidades económicas, no hablo de la plantilla de trabajadores en general, sino para el aparato de dirección y administración tanto de la empresa misma como de la unión, como de las unidades económicas, centros de pago que estén dentro de la empresa? ¿Cuáles son los elementos de cálculo económico que deben funcionar dentro de cada empresa? Son problemas del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía que es necesario profundizar en ellos, que no tienen todavía una respuesta acabada o por lo menos satisfactoria al ciento por ciento y algunos de los cuales, aunque tengan una respuesta, como decía antes, que nos puede resultar a nosotros un tanto satisfactoria, puede en realidad no serlo.
Con relación al desarrollo de la economía concretamente. Como les decía, estamos en la elaboración del plan 78, estamos concluyendo la elaboración de la propuesta de cifras directivas para el plan 78. Son muchos los problemas que habría que resolver en relación con el plan 78. La limitante fundamental, producto de la coyuntura económica internacional de los precios del azúcar, está relacionada con las finanzas externas. Nosotros dependemos de importaciones capitalistas todavía más de lo debido en toda una serie de aspectos. Ahora, dentro de los aspectos de los que dependemos, para el plan del año que viene nos golpean con mayor fuerza los relativos a acumuladores, neumáticos, piezas de repuesto. Son de las cosas que más nos golpean. Creo que sería útil examinar, estudiar sobre el uso más eficiente de los equipos que tiene el país. Porque en la medida en que se rompan menos necesitaremos menos piezas de repuesto. Sabemos que se rompen más de lo debido. Los equipos de la agricultura utilizan su fondo de tiempo en un 30% aproximadamente. Un examen de la utilización del fondo de tiempo de los equipos, del uso más eficiente de acumuladores y neumáticos, del uso más eficiente de nuestros frigoríficos, porque es uno de los problemas que tenemos actualmente, las capacidades del frío nuestras. Hay que ampliar las capacidades de frío.
No se trata de que todo lo podamos resolver con eficiencia, pero debemos ver hasta dónde llegan nuestras posibilidades de eficiencia antes de decidir hacer nuevas ampliaciones que significan más gastos y más recursos para el plan.
Ya en el plan del año 78, de los recursos constructivos que se le dan a los Poderes Populares en las provincias, en los cuales debe descansar una parte fundamental del mantenimiento y las reparaciones, de esos recursos que se le dan establecimos la directiva de que un 70% fuera para reparaciones y mantenimiento y que sólo un 30% sea para construcciones nuevas con la excepción de alguna provincia, que por razones muy específicas fuera necesario modificarle ese por ciento. Ahora, sería bueno un examen, un estudio, de cuál es la situación del país en este sentido cuantificada, y podemos no aspirar a cuantificarla integral y totalmente de una vez, pero por frentes: en lo relativo a escuelas, en lo relativo a transporte, en lo relativo a viviendas, etc., y cuál es la norma que debemos fijar nos para darle solución a ese problema y en qué tiempo pudiéramos dársela. Serla útil un estudio en relación con la reparación y el mantenimiento y las normas en este sentido.
Nos estamos preparando en la Junta para la elaboración, conjuntamente con todos los organismos del país, del próximo plan quinquenal y de un plan perspectivo o estrategia de desarrollo a largo plazo hasta el año 2000. Como decíamos, tenemos un proyecto de metodología para la elaboración de estos planes. Nosotros tenemos la idea de someter a la consideración de la Facultad de Economía este proyecto de metodología. Pero, además, pensamos que en todo este trabajo es muy útil la participación de la Facultad de Economía, de sus profesores, de sus estudiantes. Para el mes de marzo o abril del próximo año vamos a presentar una propuesta de directivas para la elaboración del plan quinquenal que deberán ser discutidas por los órganos superiores de dirección. Y con las modificaciones y nuevas directivas que le incorporen, comenzar a trabajar en el plan quinquenal próximo y en la estrategia de desarrollo paralelamente. No podemos hacerlo de la manera que resultaría más lógica: adelantar la estrategia de desarrollo y a posteriori trabajar en el plan quinquenal. Tenemos que hacerlo paralelamente para poder tener el plan quinquenal en el año 80 en vísperas del Segundo Congreso del Partido. La idea es, por lo tanto, tener una primera versión del plan quinquenal en el primer semestre del año 79 y la versión definitiva para el primer semestre del año 80 y tener para ese mismo semestre del año 80 la propuesta de estrategia de desarrollo hasta el año 2 000.
Es necesario determinar para ambos propósitos los objetivos a lograr: ¿qué debemos hacer para cambiar la estructura de nuestra economía? A partir de determinados objetivos en el consumo, teniendo en cuenta el crecimiento demográfico, y todos los demás factores que hay que tener en cuenta y de objetivos modestos en el consumo, ¿de qué capacidades dispone el país ya, utilizadas eficientemente, para responder a esos objetivos que nos vayamos a trazar para el 85 o para el 2000?, ¿en qué medidas las capacidades actualmente existentes debidamente utilizadas responden? ¿en qué por ciento lo hacen? A partir de ahí, ¿en qué debemos hacer nuevas inversiones? Los objetivos que nos proponemos no son principalmente para la satisfacción de las necesidades de consumo. Son fundamentalmente objetivos de cambio de la estructura económica del país; de buscar la estructura más eficiente para nuestra economía que implique una dependencia menor en general del sector externo y sobre todo una dependencia mucho menor del área capitalista.
En todos estos aspectos y propósitos, nosotros creemos indispensable la coordinación y la colaboración de ustedes y de nosotros. Y cuando digo nosotros considero que puedo hacerlo también no sólo a nombre de la Junta Central de Planificación, sino de otros organismos de la economía, en primer lugar, de los organismos globales como Finanzas, Precios, Banco, Comité de Abastecimiento, etc., y también creo expresar los intereses de organismos ramales, a los cuales podemos ayudar. Creo que es la forma de utilizar de la manera más eficiente, ya que estamos hablando de eficiencia, los recursos intelectuales que tenemos en la esfera de la economía. Creo que esto es útil no sólo para los planes de la economía, no sólo para los organismos, sino que es útil para la docencia y es útil para los alumnos. Los profesores estarían vinculados a la práctica de nuestra economía, podrían responder en las aulas, las preguntas de los alumnos que se vinculen a los problemas de la economía, con pleno dominio de los mismos por estar metidos dentro de estos problemas; los alumnos se estarían preparando más adecuadamente para cuando salgan de las aulas enfrentarse a los problemas del trabajo, y la economía del país en su conjunto estaría utilizando una fuerza intelectual, sin esperar a que se gradúen el caso de los alumnos, y estaría utilizando la fuerza de los profesores no sólo en la docencia, sino también en la propia práctica económica.
Nos parece que no hay duda ninguna de las ventajas que tiene para todo el mundo, en lo particular y en lo social, el que nosotros, los organismos de la economía del país, los aparatos económicos del Partido, coordinemos los esfuerzos con ustedes en los estudios y análisis económicos que hagan.
Decíamos al principio que estos esfuerzos de ustedes deben hacerse tanto en lo relativo a cuestiones sobre las que no haya como sobre las que haya pronunciamientos oficiales. Porque a veces se teme opinar de aquello sobre lo cual hay un pronunciamiento oficial. Pero dentro de los pronunciamientos oficiales hay cuestiones de principio y cuestiones de cómo instrumentar esos principios. Sobre las cuestiones de principio, desde luego por una cuestión elemental de disciplina revolucionaria, no se deben estar celebrando seminarios ni haciendo investigaciones, pero sobre las cuestiones de cómo instrumentar los principios, una forma de ayudar a su mejor instrumentación es precisamente que ustedes examinen sin limitaciones de ningún tipo las instrumentaciones que ya puedan estar hechas aun cuando tengan el carácter de una ley, de un decreto ley, de una resolución de un Ministro, de una disposición de cualquier otro tipo. Y puede haber incluso investigaciones que no sea conveniente llevarlas al aula en sus resultados o darle publicidad, pero que puedan ser útiles para el Partido y para los organismos de la Economía; puede haber otras que puedan ser debatidas a luz pública. Pero en todo caso, tanto en unas como en otras, el investigador debe sentirse totalmente libre y sin temer los resultados a los que lo pueda llevar la investigación. Si no los esfuerzos de ustedes no resultarían útiles en la medida en que pueden serlo y lo que más nos ayuda, no son esfuerzos apologéticos, no son los esfuerzos para demostrar que lo que estamos haciendo nosotros desde los organismos del Gobierno está bien hecho. Tenemos órganos de divulgación y de propaganda para esos propósitos que también son necesarios. Nos estamos refiriendo a esfuerzos de carácter científico.
En relación con esto nosotros quisiéramos leer antes de terminar algo que, aunque conocido por ustedes, es bueno tenerlo presente y es otra resolución del Primer Congreso del Partido. Esta es la referida a los estudios del marxismo leninismo en nuestro país.
Precisamente en el capítulo relacionado con el trabajo teórico y de investigación. Se dice allí: "Resulta importante el desarrollo de las investigaciones en el campo teórico. Los resultados de estas investigaciones constituirán valiosos materiales de estudio en unos casos, o medios importantes para la ejecución de trabajos del Partido en otros o ambos a la vez. Estos trabajos investigativos deberán ir encaminados a la aplicación de la teoría marxista leninista, a la historia de nuestro pueblo por su liberación nacional y social, así como a la lucha de nuestro pueblo en la construcción del socialismo.
"En tal sentido debemos dar prioridad a aquellas investigaciones que mayor aporte ofrezcan al quehacer revolucionario de nuestro pueblo. Problemas tales como la estructura de clase de nuestra sociedad antes y después del triunfo de la Revolución, la lucha ideológica, las luchas del pueblo y el comportamiento de las diferentes clases en la construcción del socialismo en nuestro país (y aquí los aspectos que nos tocan a nosotros), las leyes de la economía socialista y su vigencia en Cuba, el Sistema de la Dirección de la Economía y su implementación, las líneas futuras de nuestro desarrollo económico y la estructura económica a lograr como la más conveniente a nuestras necesidades, deben ser objeto de profunda investigación por la significación que ofrecen en el momento actual.
"A partir de lo anterior es necesario garantizar la mayor libertad de acción en las actividades de investigación y de búsqueda teórica por parte de economistas, filósofos, historiadores, etc., de manera que no se sientan atados en su trabajo científico por los criterios oficiales vigentes públicamente en un momento dado. Debe existir, desde luego, el más absoluto control del Partido en relación con la exposición pública y la divulgación de criterios, conceptos e interpretaciones en aulas, estrados y prensa. No es posible admitir la publicidad de interpretaciones de la teoría marxista y de conclusiones teóricas que contradigan o extralimiten los lineamientos trazados al respecto por el Partido y que éste no autorice.
"Estos trabajos de investigación y análisis teórico deberán realizarse siempre con el conocimiento y bajo la orientación y el control de los organismos superiores del Partido, directamente o a través de las dependencias o instituciones del aparato partidista que dichos organismos determinen. Asimismo, los resultados y conclusiones a que se arribe, producto de esas actividades investigativas y teóricas, deberán ser sometidas a la consideración de estos organismos los que determinarán sobre su utilización y destino".
"Pero a la vez (vuelve a retomar el otro lado de la cuestión), en el campo de la investigación y el análisis de los asuntos internos de la teoría marxista y de los problemas sociales que enfrentamos y que a partir de ella deben ser estudiados y profundizados, es necesario asegurar la mayor libertad de actividad y creación a los trabajadores de la esfera teórica para garantizar el desarrollo sin límites de las Ciencias Sociales y de la teoría marxista leninista de nuestro país. El fin, el propósito y el contenido de trabajo del investigador y del teórico marxista, deben ser los de descubrir las leyes que rigen un fenómeno o proceso dado, analizar las tendencias del movimiento que se generan a partir de la acción de esas leyes, precisar la dirección y orientación de ese movimiento, determinar el papel, la interinfluencia y el peso específico de los factores objetivos y subjetivos interactuantes en la cuestión. Adelantar los resultados de su estudio (y es lo que nosotros decíamos al principio de nuestra intervención) al criterio oficial para servirle de apoyo y base orientadora o presentarlos a posteriori del establecimiento del criterio oficial, para ofrecerle sustentación teórica a éste o para aportar juicios, argumentos y conclusiones que pudieran contribuir a modificaciones o rectificaciones necesarias.
"El único criterio rector que debe guiar la actividad del Investigador marxista es el de la búsqueda y el encuentro de la verdad objetiva, de la esencia y las leyes objeto de su estudio. Sólo así podrá su trabajo resultar un verdadero auxiliar para el Partido y para los organismos e instituciones encargados en general de la dirección y el gobierno de la sociedad".
Si tenemos en cuenta la problemática concreta que más interesa a la construcción del socialismo en nuestro país en estos momentos, si dirigimos, por lo tanto, nuestras investigaciones a priorizar estos temas vinculados a los problemas concretos, si trabajamos coordinadamente los organismos encargados de encontrar estas soluciones y de aplicarlas, con ustedes que nos pueden ayudar a la búsqueda de estas respuestas y de estas soluciones y si ustedes trabajan dentro de los marcos de la disciplina a que hace referencia la tesis y la resolución del Primer Congreso del Partido, cuidando siempre el lugar donde se discutan las cuestiones, la forma en que se haga y el momento en que se discutan, pero a la vez cuidando de hacerlo con entera libertad y sin ningún temor a cualquier conclusión a que ustedes lleguen, aun cuando entre en contradicción con instrumentaciones oficiales que se hayan hecho, nosotros creemos que podemos sacarle un partido extraordinario a las capacidades intelectuales que están presentes en ustedes y que sería un crimen que no se utilizaran adecuadamente en función ya inmediata de los objetivos principales que tiene nuestra Revolución.
Por nuestra parte, ofrecemos nuestra cooperación y la del organismo que dirigimos para vincularnos estrechamente a la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana y a las Facultades de Economía de las demás Universidades para organizar este trabajo en el campo de la investigación científica en el terreno de la economía. Y nosotros esperamos también que los compañeros de la Universidad de La Habana y de las demás universidades, coordinando con nosotros, ofrezcan el concurso de profesores y alumnos para tratar de ayudarnos a encontrar la respuesta a todos estos problemas que la Revolución tiene planteados y que el país necesita.
Estamos seguros que trabajando de esta manera ustedes y nosotros seremos más útiles de lo que estamos siendo y encontraremos soluciones más adecuadas a todos los problemas de nuestra economía.
Muchas gracias.