miércoles, 28 de junio de 2017

Southwest reducirá sus vuelos a Cuba para concentrarse en La Habana

La compañía estadounidense Southwest Airlines anunció hoy que desde septiembre próximo dejará de volar a varios aeropuertos cubanos para concentrar todo su servicio en La Habana.


Nueva York, 28 jun (EFE).- La compañía estadounidense Southwest Airlines anunció hoy que desde septiembre próximo dejará de volar a varios aeropuertos cubanos para concentrar todo su servicio en La Habana.

La aerolínea mantenía rutas entre Estados Unidos y los aeropuertos cubanos de Varadero y Santa Clara, además de dos diarios que conectan La Habana con Fort Lauderdale y uno diario entre la capital cubana y Tampa, ambos en el estado de Florida.

Pero la compañía anunció hoy en un comunicado que había decidido "concentrar" su futuro servicio en La Habana y cancelar las otras dos rutas a partir del 5 de septiembre próximo.

"Nuestra decisión de interrumpir los otros vuelos a Cuba surge después de un profundo análisis de nuestro desempeño durante varios meses, que confirmó que no hay un camino claro que asegure la sostenibilidad del servicio hacia esos mercados", afirmó el directivo para Florida de Southwest Airlines, Steve Goldberg.

La firma, con sede en Dallas, dijo que la decisión tiene en cuenta también el hecho de que "se mantengan las leyes estadounidenses sobre el turismo hacia Cuba que afectan a los ciudadanos de Estados Unidos".

El presidente Donald Trump anunció el pasado 16 de junio restricciones a los viajes de ciudadanos de su país a Cuba y endureció la política de Washington hacia la isla, en un retroceso respecto al acercamiento promovido su predecesor, Barack Obama.

Esos cambios implicaron la prohibición de los viajes individuales para hacer contactos con el pueblo cubano, conocidos en inglés como "people to people travel", y la posibilidad de auditar a todos los estadounidenses que visiten Cuba para comprobar que no violan las sanciones económicas que mantiene EE.UU. desde hace décadas.

Southwest Airlines anunció también que está gestionando ante las autoridades estadounidenses la autorización para un tercer vuelo diario entre Fort Lauderdale y La Habana.

La decisión de esta firma se conoce después de que anunciaran medidas parecidas otras firmas, como American Airlines y JetBlue, mientras otras más interrumpieron completamente su tráfico aéreo con la isla, como Spirit. EFE

Obama, Trump y los “emprendedores”.

Por Dr. Carlos M. García Valdés.

Las etiquetas de moda.
El término "etiqueta" tiene muchas acepciones, desde la más conocida porque la vemos en todos las mercancías de importación que compramos o que no podemos comprar y afortunadamente ahora en la mayoría de los productos cubanos incluyendo los de las mini industrias, hasta otras más complejas que se utilizan en la esfera informática incluyendo los blogs para identificar o clasificar determinado tipo de información. Pero de las 5 que encontré en el Larousse la que más se acerca al tema que pretendo abordar reza así; “calificación que se le da a una persona y que la identifica con una profesión, ideología, actitud, u otra cosa”.


En un enjundioso artículo, un economista analizaba el concepto de etiqueta desde las ciencias sociales y llamaba la atención sobre los riesgos de etiquetar procesos socioeconómicos aunque también ponderaba su utilidad. Pero sobresalía en su análisis la crítica al abuso o manipulación del concepto. En eso estoy de acuerdo con ese pródigo autor, abstrayéndome, por supuesto, de sus veleidades al abordar algunas de esas etiquetas en otros artículos.

Sucede que desde hace unos años algunos términos han alcanzado el rango de “etiquetas” viéndolos desde una óptica crítica. Entre ellos empresarios (asumiendo solo a los privados), empoderamiento(pero de una minoría del pueblo) y emprendedores (también con un sesgo eminentemente reduccionista), que es el que motiva estas consideraciones.

Del diccionario a la política.
El término “emprendedor” no es nuevo pero lo que resulta novedoso, lo que lo ha convertido en una etiqueta engañosa es la intención que se le da al mismo. No se trata de cualquier persona o entidad que emprenda un negocio o una empresa dada, en el sentido más amplio de este término, sino de aquel propietario privado sin distinguir si se trata de un vendedor de maní o del dueño de un restaurant con 40, 50 o más trabajadores con ingresos diarios de cifras de 4 o más dígitos en CUC. Lo que, según cierta corriente de pensamiento, convierte en “emprendedor” a una persona o entidad no es el oficio, el capital, el número de trabajadores, los ingresos y lo que se propone, sino solo un requisito: que no sea un trabajador o un colectivo de trabajadores estatales. Tiene que ser, por fuerza, una persona natural o jurídica privada. Es aquí donde la etimología se convierte en intencionalidad política. Así que, parafraseando el viejo refrán de que “no hay palabra mal dicha sino mal entendida” podemos decir que no hay palabra en general sino palabra con una intención determinada.

Obama, el maestro, Trump el repasador incapaz y otros.
Quien, con gran originalidad, ha fundido en una sola intención, política e ideológica, conceptos como propiedad privada, empoderamiento de una minoría y emprendedores o inventores, democracia(sin precisar que es), libertad(lo mismo) y capitalismo como resumen, ha sido el ex presidente de los Estados Unidos. B. Obama. Es un maestro de la retórica pero ello no es noticia, aunque por lo menos eso sabe y puede porque el actual presidente apenas supera en mente y discurso al señor de la estulticia o de la guerra(o ambas) que hablaba con Dios sin necesidad de solicitar la entrevista.



Solo cinco sinceros y transparentes mensajes de Obama: “…estamos aumentando significativamente la cantidad de dinero que puede ser enviado a Cuba y eliminando los límites de las remesas que apoyan los proyectos humanitarios, al pueblo cubano y al emergente sector privado en Cuba” (17 de diciembre de 2014. )

“Sin embargo, los últimos 12 meses son ejemplo del progreso que se puede alcanzar cuando trazamos la ruta hacia un futuro mejor. El próximo año, continuaremos este camino, empoderando a cubanos y estadounidenses para que lideren el curso” (17 De diciembre 2015)

“En los Estados Unidos, tenemos un claro monumento a lo que el pueblo cubano es capaz de construir: se llama Miami. Aquí en La Habana, vemos ese mismo talento en los cuentapropistas,…” (La Habana 22 de marzo de 2016)

“En pocos años, hemos visto como los cuentapropistas pueden salir adelante, mientras conservan un espíritu netamente cubano.(…)Es ahí donde comienza la esperanza: con la posibilidad de ganarse la vida y construir algo de lo que uno pueda estar orgulloso”. (Ídem)

“Debiera ser más fácil abrir un negocio aquí en Cuba”. (Ídem)

Como dice Taladrid “Saque usted…”
Trump persigue el mismo objetivo de su antecesor: empoderar al pequeño sector privado cubano despojando del poder a todo el pueblo, sustituir la propiedad social por la pequeña propiedad privada que después de conseguir lo primero será engullida por el capitalismo transnacional que no solo representa sino del que es actor directo. Lo que pasa es que Trump no tiene ni el verbo, ni la inteligencia, ni el asesoramiento de Obama.

Pero lo que llama la atención es que un economista cubano dedique decenas de artículos a defender la propiedad privada y a los “emprendedores”. Sin hacer ningún estudio, porque no lo amerita, les puedo informar, estimados lectores, que en un artículo de 11 cuartillas aparece el término 12 veces en una manifiesta actitud de defensa. Lo he dicho en varias ocasiones y lo repito, acepto la propiedad privada y admiro al que prospere trabajando e incluso a costa del trabajo de otros si lo hace conforme a la ley y los principios de nuestra sociedad, pero lo que no entiendo es que alguien deje preteridos alrededor de 4 millones de cubanos que trabajan y viven de otra manera. Defiendo porfiadamente la inclusión no la exclusión.

¿ Emprendedores ?. Volvamos al diccionario.
La etiqueta o la manipulación del término emprendedor anclado a los propietarios privados cubanos salta hecha añicos cuando visitamos los diccionarios. Dice el de sinónimos y antónimos, “emprendedor”: resuelto, osado, decidido, denodado, diligente, etc. El Larousse define al emprendedor como la persona que demuestra iniciativa y enfrenta dificultades de diversos tipos, y el Breve diccionario de la lengua española precia que emprender es “poner en marcha una obra un proyecto, una empresa o una actividad que generalmente encierra alguna dificultad o peligro”.

Si queremos interpretar de forma proporcionada, no escorada, tales definiciones, debemos concordar que emprendedores fueron nuestros próceres independentistas aunque aquel colosal e histórico emprendimiento fuera malogrado por los gobernantes de los Estados Unidos, no muy diferentes a los que ahora quieren empoderar a un reducido grupo de honestos trabajadores y propietarios cubanos. Emprendedores fueron los comuneros de París que quisieron “tomar el cielo por asalto” y los jóvenes asaltantes del Cuartel Moncada comandados por Fidel Castro, los mismos que en franca minoría, después derrotaron un ejército con miles de soldados armados hasta la coronilla (que es más arriba que los dientes) y le dieron por fin la libertad al pueblo cubano, que si no es el más, al menos milita entre los más emprendedores del mundo.


Los técnicos del níquel en Moa






El ingeniero Demetrio Presilla con dos especialistas 


Haría muy copioso este artículo, si tan siquiera mencionamos algunos de los emprendimientos del pueblo cubano a partir del primero de enero de 1959, desde que el ingeniero Presilla con un grupo de técnicos y obreros, cumpliendo la tarea de otro gran emprendedor el Che, puso a punto la planta de Níquel de Moa, porque sus emprendedores dueños capitalistas se llevaran los planes de su funcionamiento, hasta el “Período especial” uno de los proyectos renovadores más grandes de la historia de Cuba, magistral obra de ingeniería política y económica, no solo de nuestra patria.

Emprendimientos cercanos.

Pasando tangencialmente, sin olvidar, los grandes programas económicos y sociales desarrollados por la Revolución (agroalimentario, de construcción de carreteras, presas, viviendas, industriales, electroenergético, de educación, salud pública, deportes, cultura y recreación entre otros tantos) queremos reparar en unos de los más ingeniosos emprendimientos, los programas de ingeniería genética y biotecnología articulados a la industria médico farmacéutica. Estos programas con su capital humano, estructurado en colectivos empresariales de alta tecnología y elevada productividad, constituyen en la actualidad unos de los pivotes de nuestra economía y del plan nacional de desarrollo económico y social hasta el 2030. Tienen un impacto directo en la salud y por tanto en la prosperidad de nuestro pueblo y de manera indirecta, a través de la economía, pues aportan al país cientos de millones de dólares por conceptos de exportaciones, además de poder asimilar cuantiosas e importantes inversiones extranjeras. Ningún emprendimiento privado, sin subestimar ni al más pequeño negocio, se compara con estas empresas estatales. Un científico cubano, de las ciencias naturales pero que incursiona con eficacia en la economía política, Agustín Lage, ha sentado cátedra en la fundamentación del papel económico, social y estratégico de este sector.

Otro gran emprendimiento es el Turismo Internacional. Quizás algún lector no sepa que Fidel Castro desde su alegato histórico “La Historia me absolverá” había previsto para después del triunfo de la revolución que “… el turismo podría ser una enorme fuente de riquezas” . Esa emprendedora previsión se encarna en la práctica después de 1959 en cientos de instalaciones turísticas para el disfrute del pueblo que fueron la base material para el desarrollo del turismo internacional desde finales de los ochenta.

Hoy el turismo internacional es la segunda actividad económica más importante por la captación de ingresos que remontan los 2 800 millones de dólares, pero la primera por el número de transacciones económicas que pone en juego denominadas encadenamientos productivos y comerciales hacia atrás y hacia adelante. De menos de 700 mil turistas en 1991, la industria turística cubana cierra 2016 con 4 millones de visitantes. Con esa cantidad de turistas Cuba, con todas las dificultades económicas internas e inducidas tiene un mejor indicador de eficiencia que China el principal receptor del mundo con 261 millones de visitantes en 2016 pero por su población reporta 5,3 habitantes por turista en tanto Cuba con 4 millones de turistas y algo más de 11 millones de habitantes contabiliza 2, 8 cubanos por turista, casi igual indicador que el de los EEUU con 2,7 habitantes por turista. 

Si de emprendedores y emprendimientos hablamos hay que colocar en primer lugar a la visión estratégica del Comandante en Jefe y de la política adoptada, seguida y perfeccionada durante el período especial, en segundo lugar a los ejecutivos y trabajadores del ramo con sus organizaciones políticas al frente, en tercer lugar a las autoridades administrativas y políticas de los territorios con enclaves turísticos. Por supuesto, hay que reservar un lugar para los miles de trabajadores por cuenta propia que como arrendatarios de viviendas, por las que no pagan alquiler con su título y todos los derechos, prestan un importante servicio de retaguardia, junto con dueños de paladares, autos y otros medios de producción por los que pagan muy bajos impuestos en comparación con la media mundial.

Presionado por el espacio solo puedo mencionar lo que considero la mayor empresa o emprendimiento económico, social y político de los últimos años: la Zona Especial de Desarrollo del Mariel. Solo el sector A, donde actualmente se está trabajando, tiene un potencial de empleo en su período de total maduración de 70 mil a 120 mil trabajadores. Los más de 20 proyectos autorizados representan a sectores económicos estratégicos entre ellos: la biotecnología y la farmacéutica, el financiero y bancario, así como la industria de los materiales de la construcción. Su efecto multiplicador penetrará numerosas ramas de la economía con todas sus empresas, la inmensa mayoría de propiedad estatal y cooperativa, beneficiando directa o indirectamente a cientos de miles de cubanos incluyendo a los propietarios privados urbanos y rurales, por la vía de los ingresos personales y merced a la prosperidad que traerá a sus territorios.

Palabras finales.

Disculpen los lectores por la extensión, de antemano acepto la crítica. No ha sido mi intención demeritar la propiedad privada cubana y a sus actores, la mayoría de los cuales están más ligados a la propiedad social que a la privada, por una cuestión histórica, familiar y moral. Todo lo contrario. Lo que no quiero, y me incomoda, es que los representantes del imperio y algún trasnochado economista, los venga ahora a premiar con el epíteto de emprendedores, cuando junto al resto de los cubanos no han hecho otra cosa que emprender el complejo y a la vez prometedor camino de la construcción del socialismo.


(Tomado del blog CubaEconomía) 

Presupuesto del Estado cubano: incertidumbres

Jessica Domínguez Delgado • 27 de Junio, 2017



LA HABANA. El 27 de diciembre, la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó la Ley 122 de Presupuesto del Estado Cubano para el año 2017. De esta manera, las decisiones fundamentales de la economía nacional, sus proyecciones de desarrollo y el respaldo financiero a la política social pasan por la mirada —a veces crítica— de los representantes populares.

Este documento de conjunto con el Decreto Ley No. 192, de la Administración Financiera del Estado, rige la actuación de las finanzas públicas.

El Presupuesto del Estado asegura el financiamiento de las actividades demandadas por la economía para el año y es la manera de garantizar bienes y servicios sociales. Por tanto, un aumento del gasto público puede ser indicador de acciones en beneficio colectivo.

Entonces, ¿cuál es el contenido de la Ley y cómo se planificó el Estado para este año?



Todos los indicadores del presupuesto se ofrecen en pesos cubanos. Sin embargo, sabemos que existe una dualidad monetaria y cambiaria que forma parte de la realidad económica del país de la que no da cuenta la Ley del Presupuesto. Es cierto que el cambio a pesos convertibles en el sector empresarial continúa a 1 CUP igual a 1 CUC, pero el país necesita divisas para el funcionamiento de las instituciones.

Por otra parte, en la explicación del Ministerio de Finanzas y Precios, del entonces anteproyecto 2017, y luego en la Ley aprobada y publicada quedan pendientes muchas nebulosas, pues no todos los indicadores están desagregados.

Para un ciudadano con conocimientos mínimos —e incluso para los especialistas— las informaciones están incompletas. De algunos aspectos solo se desglosa una parte del dinero, como es el caso de las inversiones de capital para sustituir importaciones, que tiene asignado un monto de 3 273.3 millones de pesos y solo explican 435 millones de pesos. En otras áreas ni siquiera se desagrega la información, como es el caso del subsidio a los precios minoristas. Tal parece que hay un criterio selectivo para determinar cuáles asuntos son de interés público.

Un análisis a consciencia deja más dudas que aclaraciones, por ejemplo: ¿los 1 275.4 millones para gastos financieros qué incluyen?, ¿por qué se contabilizan juntas la administración pública y la defensa?, ¿por qué los 1 054 millones de pesos de subsidios para personas de bajos ingresos con necesidad de acometer acciones constructivas en sus viviendas forma parte de la partida de administración pública y defensa?, en los acápites de educación, salud, cultura y deporte se hace referencia a todo lo que cubre el presupuesto, pero ¿cuánto se le asigna a cada elemento?, ¿qué sectores incluye la categoría “resto” en la actividad presupuestada y la categoría “otros” para referirse a las transferencias de capital? o ¿cuáles son las organizaciones y asociaciones que financia el presupuesto?

Con respecto a los ingresos también quedan vacíos. Los ingresos tributarios son los mejor explicados, incluso siendo el presupuesto un estimado, pero como ciudadana también me gustaría conocer cuáles son las instituciones que más aportan al presupuesto, cuáles son las deudoras y qué monto del PIB representa el rendimiento estatal, sobre todo por el peso de la empresa estatal socialista dentro del sistema económico cubano.

Además, a partir del análisis de la información se trasluce un elemento alarmante: para este año se planifican 45 millones de pesos para el Ministerio de la Agricultura por el tratamiento Financiero Especial a las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) y Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), con el objetivo de que estas entidades amorticen pérdidas de años anteriores; 8 570 millones de pesos se utilizarán para financiar producciones alimentarias que aseguren pagos justos a las producciones nacionales que sustituyen importaciones y se destinan a la exportación; se destinarán 165 millones al reordenamiento de empresas agrícolas y avícolas; y otros 55 millones al Ministerio de Agricultura para financiar, con ingresos propios, deudas de períodos anteriores de las UBPC y las CPA. Los problemas del sector agrícola se arrastran, lo que recarga el presupuesto y no se logra una solución satisfactoria.

Lo plasmado en el documento de la Ley son números estimados, proyecciones; pero la primera mitad del 2017 casi acabó y durante medio año apenas hemos escuchado hablar de las cuentas públicas ni de la ejecución del Presupuesto del Estado. Esos datos los reserva el Ministerio de Finanzas y Precios solo para las sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

La economía es compleja —sus contrapesos, su terminología— pero el ejercicio del control ciudadano sobre el Estado, el ejercicio de la soberanía popular, pasa en primer lugar por tener acceso a la información. La transparencia y la claridad sobre estos temas al alcance de la mayoría —ausente— es una responsabilidad estatal.

El asunto medular no es cuál es la intención económica, ni en qué se planifica el Estado cubano el gasto público, sino cómo lo ejecuta progresivamente en diálogo con una ciudanía activa. Eso es, aún, una utopía.

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Restauran Mansión Xanadú en Varadero, sin afectar servicios

Creado el Miércoles, 28 Junio 2017 07:51 | Bárbara Vasallo



Varadero, 28 jun (ACN) La Mansión Xanadú, conocida como la otrora casa Dupont, Monumento Nacional, en esta ciudad balneario, es objeto de una importante restauración, sin afectar los servicios que presta a numerosos clientes foráneos, anunciaron especialistas del Ministerio de Turismo (MINTUR).

Ibis Fernández Peña, delegada del MINTUR en la provincia de Matanzas, explicó que el inmueble recibe beneficios muy especiales por sus características patrimoniales, expertos artesanos laboran en la carpintería interior y exterior y también en el mobiliario, inversión que se ejecuta junto a otras de interés en la Península de Hicacos.

Lo principal es que los clientes son partícipes de esta reparación, aprenden de los valores arquitectónicos de la casona, pues mientras pernoctan allí pueden observar el paciente trabajo de los encargados de resaltar aún más el esplendor de la instalación, comentó la directiva.

Xanadú, actual Casa Club del Campo de Golf, se levanta sobre las Peñas de San Bernardino, el punto natural más alto de Varadero, muy cerca del mar, e integra el patrimonio del principal polo turístico de Sol y Playa de Cuba.

Perteneciente al grupo extrahotelero Palmares, cuenta con ocho habitaciones de lujo, restaurante Las Américas y un Bar Mirador en la planta alta.

En el mes de julio de 1927, hace 90 años, fue diseñada por Cavarrocas y Govantes, reconocidos arquitectos, por solicitud de Irénee Dupont De Nemours, multimillonario norteamericano de origen francés, propietario de esas tierras, con intenciones de descansar e invitar a selectos amigos a disfrutar de una franja de playa de unos ocho kilómetros que poseía.

Maderas preciosas como el cedro, jiquí, caoba y sabicú se mantienen en buen estado de conservación y son objeto ahora de la minuciosa restauración para mantenerla como un ícono del Varadero histórico, en armonía con las más modernas edificaciones.

Del dicho al hecho: Metrología e inocuidad de los alimentos en Cuba (+ Video)

Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Karina Rodríguez Martínez, Ernesto Lahens Soto



¿Cómo se pesa en Cuba? ¿Qué pasa con las unidades internacionales de medida en nuestros establecimientos?¿Cuáles son las normas que rigen en el país? ¿Qué relevancia tiene la higiene en la manipulación de los alimentos? ¿Se cumple todas las normas? Algunos de estas preguntas son cotidianas entre los cubanos si de metrología e inocuidad de los alimentos se trata; temas abordados en la Mesa Redonda de este martes y a la que ahora te invitamos que participes en nuestro Foro Debate.

Un imperativo de estos tiempos

En el pasado mes de marzo se dio a conocer la aprobación por parte del Consejo de Ministros de cuatro nuevas políticas asociadas al cumplimiento de varios Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución. Uno de ellos, relacionado con el perfeccionamiento del sistema de normalización, metrología, calidad y acreditación fue el tema abordado en el habitual espacio de temas nacionales de la Mesa Redonda.
Al ahondar sobre las bases de la nueva directriz la Dra. Nancy Fernández Rodríguez, Directora Nacional de la Oficina Nacional de Normalización (ONN), explicó que la misma va dirigida a elevar la eficiencia y competitividad en todas las esferas de la economía así como la calidad de vida de la población.
“Quiero hacer hincapié ante todo al tema de la calidad, pues esta debe ser un valor imprescindible para la sociedad, lo que expresó magistralmente el Ché cuando dijo ¨La calidad es el respeto al pueblo¨, y esa calidad por la que todos nos debemos ocupar y preocupar, marca en el mundo de hoy en gran medida el curso del comercio y de las economías y las expectativas de los ciudadanos”, enfatizó.
Fernández Rodríguez añadió que la nueva política es transversal a todos los actores de la sociedad ya que va desde los organismos rectores, grupos empresariales, los productores de bienes y servicios de todos los sectores y formas de gestión y las autoridades regulatorias.
Se informó en el programa radio- televisivo que la política se ha estructurados en cuatro ejes: El Perfeccionamiento Institucional, el Fortalecimiento Empresarial, los Servicios Presupuestados y la Formación y cultura para la calidad.
“La política en su formulación le concede a todos los actores de la sociedad la importancia y protagonismo que tienen para lograr que se pueda de forma sostenible obtener resultados en materia de calidad. Hasta hoy teníamos un grupo de leyes pero que no estaban articuladas”, puntualizó.
La Directora Nacional de la ONN añadió en este mismo sentido que se pretende crear el Consejo Nacional de NMC-A órgano asesor del gobierno para estos asuntos donde se tratarán aquellos temas que de forma transversal son de interés y que afecten tanto nuestro comercio internacional o nacional.
“Como parte de ese fortalecimiento de la infraestructura se precisa reforzar el papel de la Oficina Nacional de Normalización como autoridad en estas materias así como perfeccionar al Órgano Nacional de Acreditación que es responsable por la actividad de evaluar la competencia técnica de nuestros laboratorios de ensayo y calibración”, comentó.
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Normalizar: Un elemento clave

“Las normas técnicas juegan un importante papel en los programas en desarrollo, pues en ellas se establecen las buenas prácticas y los requisitos de los productos y servicios que surgen de dichos programas”, declaró el Ingeniero René Fernández Infante Director de Normalización de la Oficina Nacional de Normalización.
“Estas normas son creadas por el comité técnico de normalización, y la oficina cumple la función de aprobar y divulgarlas. Además las mismas deben estar vinculadas al desarrollo de la ciencia y la innovación. Las normas deben encargarse de acercar a la economía a los patrones internacionales”, agregó.
Según el directivo otro principio va dirigido a la implantación de la certificación de la calidad que según la política aprobada resulta obligatoria para los productos y servicios de exportaciones.
“Con ello se protege el comercio internacional del país y contribuye al cumplimiento de las crecientes exigencias de los mercados de destino y de las expectativas de los consumidores. Esta es una forma de que Cuba se eleve a las exigencias más rigurosas de los mercados intencionales. Esperamos que en una segunda etapa esto alcance el sector nacional.”
Otros elemento cardinal de la política contempla la definición de indicadores en el Plan y Presupuesto para garantizar la calidad de los bienes y servicios que se han de producir.
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Medir, pero medir bien

Fernando Arruza Rodríguez, Director de Metrología, de la Oficina Nacional de Normalización afirmó que el centro Nacional de Metrología brinda servicios de verificación y calibraciones a los instrumentos de medición que se emplean en las industrias y en economía, así mismo añadió que la nueva política de Normalización contempla la responsabilidad y la capacidad que se debe poseer los operarios para hacer correctas lecturas y mediciones.
Comprobar los instrumentos de pesar en los mercados, almacenes, puertos, de los contadores de combustible para evitar el robo y el desvío de recursos, así como el correcto funcionamiento de los instrumentos que miden la presión a los pacientes o los alcoholímetros que detectar a los conductores ebrios son acciones de gran impacto social en las cuales la Metrología juega un papel esencial.
Uno de los principios que sustenta la política es definir las responsabilidades que tienen todos los segmentos del país con el funcionamiento de la Metrología, declaró Arruza Rodríguez, además agregó que el Centro de Metrología tiene la función de que en el país se cumplan los patrones nacionales e internacionales.
La verificación es una de las tareas que realiza la institución y esta repercute de forma directa en la economía de país y de la población.
Se dispone hoy de 606 Normas Cubanas de alimentos en las cuales se establecen los requisitos de calidad e inocuidad para cada uno de esos productos, dirigidas a contribuir a la mejora de la salud de las personas y a respetar los derechos de los consumidores. Foto: Eddy Martin Díaz.
Se dispone hoy de 606 Normas Cubanas de alimentos en las cuales se establecen los requisitos de calidad e inocuidad para cada uno de esos productos, dirigidas a contribuir a la mejora de la salud de las personas y a respetar los derechos de los consumidores.
Foto: Eddy Martin Díaz.

Inocuidad: Un tema pendiente

Uno de los temas que más preocupa a muchas personas en el país es el relacionado con la inocuidad de los alimentos. Al referirse a esta temática la Dra. Mayra Martí Pérez, jefa del Departamento de Higiene de los Alimentos y Nutrición del MINSAP, declaró que la inocuidad no es más que la garantía que tienen los alimentos de no causar daño alguno a los que lo preparan o consumen.
“La Política de Inocuidad de los Alimentos está dirigida en primera instancia a proteger la salud, elevar el bienestar y la calidad de vida de la población, reconociendo que la inocuidad es un atributo básico de cualquier alimento y es un derecho de los consumidores, lo cual se plantea en el plan de desarrollo económico social hasta el año 2030”, precisó.
Martí Pérez agregó que los principios se enfocan a los temas institucionales, de Gestión, Logística y de Cultura, Capacitación e Información, y enmarca la responsabilidad de las instituciones y todos los actores de la cadena alimentaria, desde la producción primaria hasta la comercialización y expendio de alimentos, “para el logro de alimentos inocuos resaltando los controles de higiene básicos que se efectúan en cada etapa, con el fin de proteger la salud de los consumidores”.
“La política tiene entre sus principales principios “Lograr alimentos inocuos y nutritivos y se basa en las normativas sanitarias para los manipuladores de alimentos, locales, almacenes donde se elaboran alimentos y en su transportación”, detalló.
Sobre este propio tema René Fernández Infante, Director de Normalización de la Oficina Nacional de Normalización informó que se dispone hoy de 606 Normas Cubanas de alimentos en las cuales se establecen los requisitos de calidad e inocuidad para cada uno de esos productos, dirigidas a contribuir a la mejora de la salud de las personas y a respetar los derechos de los consumidores.
“En este sentido son de gran importancia como parte de dichos requisitos los higiénico-sanitarios, recogidos en un total de 60 Normas Cubanas Obligatorias por su impacto en la salud de las personas. Estas normas deben ser cumplidas por todos los que intervienen en la cadena alimentaria (productores, comercializadores, transportistas, almaceneros, autoridades regulatorias, entre otros)”, concluyó.
Al finaliza la Mesa, la Dra. Nancy Fernández Rodríguez, Directora Nacional de la Oficina Nacional de Normalización (ONN) subrayó que todas estas políticas buscan elevar la cultura y la formación sobre la calidad y la inocuidad.
“Un objetivo estratégico nuestro es fortalecer los planes de estudio de las carreras técnicas y la enseñanza técnico profesional según los requerimientos de las principales líneas de desarrollo de la economía; así como diversificar la educación post graduada y ofertar otras formas de capacitación a través de talleres, eventos, que progresivamente irán integrándose a los resultados”.

Dijo además que sobre inocuidad se imparten actualmente diplomados y la propia ONN imparte un curso de varios módulos para productores, suministradores, comercializadores, reguladores, transportistas, en fin para toda la cadena alimentaria que ya ha capacitado más de mil personas y continúa este año porque muchas veces las personas actúan ignorando las buenas prácticas o contra ellas por desconocimiento aunque finalmente el daño sea el mismo.

Vea el programa